En respuesta a la polémica por audios en medios, Camilo Gómez, candidato al Senado negó cualquier nexo con actividades ilegales.
En medio de un intenso debate político y mediático, Camilo Gómez, candidato al Senado por el Partido de la U, decidió pronunciarse públicamente tras la difusión de audios y videos que han generado cuestionamientos sobre una supuesta cercanía con Diego Marín Buitrago, a quien las autoridades señalan como una figura relevante en redes de contrabando.
La controversia surgió luego de que distintos medios replicaran fragmentos de conversaciones privadas que, según interpretaciones preliminares, evidenciarían una relación de confianza entre el aspirante al Senado y Marín. Ante la magnitud del impacto público y la necesidad de fijar una postura clara, Gómez ofreció declaraciones detalladas para explicar el origen, alcance y naturaleza de ese vínculo.
Camilo Gómez, Entrevista y primeras aclaraciones
Durante una entrevista concedida a CodigoPrensa.com, el candidato Camilo Gómez reconoció de manera directa que sostuvo una relación personal con Marín en determinados contextos sociales. No obstante, fue enfático al subrayar que dicha cercanía no implica, bajo ninguna circunstancia, participación en hechos ilícitos ni vínculos que comprometan su conducta legal o ética.
Gómez sostuvo que el solo hecho de conversar o compartir espacios sociales con una persona no puede convertirse automáticamente en una prueba de culpabilidad. En su argumento, hizo énfasis en que la responsabilidad penal es individual y que cualquier acusación debe sustentarse en pruebas claras, verificables y evaluadas por las instancias judiciales competentes.
La naturaleza de la relación personal
Uno de los puntos centrales de su intervención fue explicar el carácter estrictamente personal de la relación. Según detalló, el contacto se dio en reuniones sociales y escenarios de carácter informal, sin que existiera ningún tipo de relación comercial, laboral o contractual entre ambos.
El aspirante al Senado recalcó que nunca desarrolló negocios con Marín ni recibió instrucciones, favores o contraprestaciones que pudieran interpretarse como un acuerdo ilegal. Desde su perspectiva, confundir una relación social con una asociación delictiva constituye un error grave que afecta no solo su imagen, sino también el principio de presunción de inocencia.
Audios, grabaciones y presunto agente encubierto
Respecto a los audios divulgados, Gómez explicó que corresponden a conversaciones privadas que, según su versión, fueron grabadas sin su consentimiento. Señaló directamente a Galvis, identificado como un agente encubierto, afirmando que este habría utilizado la confianza generada en el trato personal para registrar dichas conversaciones con fines relacionados con su permanencia y ascenso dentro de la institución policial.
El candidato sostuvo que estas grabaciones no solo serían ilegales, sino que además habrían sido editadas y sacadas de contexto. A su juicio, los fragmentos difundidos no reflejan acuerdos, planes ni acciones que configuren una conducta penalmente reprochable.
Edición y descontextualización mediática
Camilo Gómez también se refirió al tratamiento mediático del caso. Indicó que la divulgación parcial de audios y videos ha contribuido a una narrativa que no se ajusta a la totalidad de los hechos. Según explicó, aislar frases o comentarios de una conversación extensa puede generar interpretaciones erróneas que distorsionan el sentido real de lo dicho.
En este punto, insistió en la necesidad de que las autoridades analicen el material completo y determinen su legalidad, autenticidad y contexto, antes de que se emitan juicios anticipados que afecten la honra y el buen nombre de las personas involucradas.
Supuestos beneficios y ayudas personales
Otro aspecto que ha generado debate público es la presunta recepción de beneficios, como préstamos o el uso de bienes. Frente a estas versiones, Gómez afirmó que cualquier situación de ese tipo obedeció exclusivamente a la confianza propia de una relación de amistad, sin que ello represente un beneficio indebido o una ventaja ilegal.
El candidato aclaró que no recibió recursos provenientes de actividades ilícitas y que ninguna de esas interacciones puede interpretarse como un pago, soborno o mecanismo de financiación irregular.
Financiamiento de la campaña política
En relación con los señalamientos que buscan vincular su campaña política con apoyos económicos de origen cuestionable, Gómez fue categórico. Aseguró que los recursos de su proyecto político provienen únicamente de su patrimonio familiar, aportes de amigos cercanos y créditos bancarios que actualmente se encuentran en trámite.
De acuerdo con sus declaraciones, todos los movimientos financieros de su campaña están debidamente registrados y cumplen con las normas de transparencia exigidas por la legislación electoral colombiana. Además, manifestó su disposición a que las autoridades competentes revisen y auditen dichos recursos.
Llamado a la prudencia y al debido proceso
En el cierre de su intervención, Gómez hizo un llamado a la opinión pública y a los medios de comunicación para diferenciar entre hechos comprobados y especulaciones. Recordó que en Colombia el debido proceso es un pilar fundamental del Estado de derecho y que ningún ciudadano puede ser condenado mediáticamente sin una decisión judicial en firme.
Asimismo, reiteró que cualquier investigación debe ser adelantada por la Fiscalía, respetando las garantías constitucionales y evitando filtraciones o interpretaciones parciales que puedan inducir al error.
Mensaje a los electores del país
Finalmente, el candidato reafirmó su compromiso con la legalidad, la transparencia y la ética pública, y sostuvo que continuará con su campaña enfocada en propuestas y soluciones para las problemáticas nacionales.
Gómez concluyó señalando que confía en que las autoridades esclarecerán los hechos y que la verdad prevalecerá sobre las especulaciones. Con este pronunciamiento, el aspirante al Senado intenta cerrar un capítulo de incertidumbre mediática y centrar nuevamente la discusión en el debate democrático y programático que demanda el país.
VER: Partido de la U