Home Magdalena Cepeda repitió la dosis en el Magdalena, pero no le alcanzó ante el respaldo nacional de De La Espriella

Cepeda repitió la dosis en el Magdalena, pero no le alcanzó ante el respaldo nacional de De La Espriella

por Álvaro Quintana Mendoza
Mientras Iván Cepeda amplió su ventaja en Santa Marta, Ciénaga y la Zona Bananera, Abelardo de la Espriella fortaleció su presencia en varios municipios del centro y sur del departamento.

El candidato del Pacto Histórico aumentó sus votos en los pueblos más grandes y dejó sin opciones a De la Espriella en la segunda vuelta, sin embargo, no le fue suficiente para llegar a la Casa de Nariño.

El análisis detallado y comparativo entre la primera vuelta del 31 de mayo y la segunda vuelta de este 21 de junio deja una radiografía electoral clara en el Magdalena. Iván Cepeda no solo ganó en esta sección del mapa, sino que en el balotaje definitivo apretó el acelerador en los municipios clave, aumentando su votación de manera contundente y frenando cualquier opción para la oposición en el plano local.

Aunque Abelardo de la Espriella intentó arañar terreno sumando apoyos que habían quedado sueltos en mayo, el impulso de las regiones más pobladas de la provincia le cerró el paso, lo cual contrasta con el escenario nacional, donde el abogado de centroderecha logró consolidar su victoria en el preconteo oficial y se convirtió en el nuevo presidente electo de Colombia.

El gran fenómeno de la jornada en el Magdalena fue el aumento masivo de la participación ciudadana, ya que los habitantes de los pueblos salieron a votar en masa, elevando la afluencia a las urnas entre un 5% y un 12% en comparación con la primera cita electoral.

El Pacto Histórico consolidó sus fortines

Al contrastar los datos de ambas jornadas, se evidencia que la victoria regional de Iván Cepeda se cimentó en un crecimiento geométrico dentro de las localidades con mayor peso demográfico del norte del departamento.

En la Zona Bananera, Cepeda ya había marcado terreno en la primera vuelta al llevarse el 72,06% de los apoyos, lo que equivalía a 14.635 votos, pero para la segunda vuelta la participación en este municipio saltó de 20.000 a más de 26.800 votantes totales.

El Pacto Histórico no solo retuvo su base en esa localidad, sino que abrió paso a la absorción de nuevos electores, trepando al 78,11% con 20.814 sufragios y logrando un crecimiento de más de 6.000 papeletas en una sola población.

Una dinámica idéntica se registró en Ciénaga, el municipio más grande de la provincia, pues en la primera vuelta de mayo Cepeda se había quedado con el 59,95% de la torta electoral, traducido en 25.967 votos.

Para la jornada de este domingo, el candidato del Pacto Histórico dio un salto de calidad al consolidar el 65,70% del respaldo popular en las urnas cienagueras, sumando un robusto total de 34.984 sufragios a su contabilidad final.

El avance de la izquierda en el centro del departamento

Uno de los puntos de inflexión más interesantes de este cara a cara electoral ocurrió en los municipios de la subregión Central, tradicionalmente asociados a sectores comerciales y agropecuarios.

En Plato, Iván Cepeda había logrado el 54,99% en mayo con 10.745 votos, pero para junio la movilización subió a 24.503 electores totales, lo que permitió al Pacto Histórico estirar su ventaja hasta el 58,38%, conquistando 14.214 apoyos.

En Pivijay se vivió un escenario similar, donde Cepeda pasó de ganar con el 56,89% y 7.442 votos en la primera vuelta, a ratificar su hegemonía con el 59,70% y 10.012 sufragios en el balotaje definitivo.

Incluso en municipios intermedios de la provincia, el comportamiento comparativo favoreció la tendencia de crecimiento de Cepeda, como se vio en Aracataca, donde el candidato saltó del 61,70% al 66,05% de los respaldos.

Por su parte, en Fundación, que es una de las plazas más disputadas del departamento, Cepeda apenas registraba el 47,06% en mayo con 11.518 papeletas, pero para la segunda vuelta logró quebrar la resistencia de la centroderecha, alcanzando el 51,95% con un total de 15.238 sufragios.

La resistencia contenida de De La Espriella en el sur

Por los lados del movimiento Defensores de la Patria, el análisis comparativo muestra que Abelardo de la Espriella logró mantener sus mayorías en la periferia del departamento, especialmente en el sur y la subregión del Río, aunque su crecimiento en votos fue tímido frente a la marea del Pacto Histórico.

Su fortín indiscutible en ambas vueltas fue Santa Ana, en donde mayo el abogado ganó con el 66,95% gracias a 5.794 votos, y para la segunda vuelta blindó el municipio ascendiendo al 69,78%, lo que significó un total de 7.368 sufragios.

En El Banco, la localidad más importante del sur del Magdalena, la participación electoral se expandió de forma notable, pasando de 22.571 votantes en mayo a 27.494 en junio.

De la Espriella logró retener la plaza en las dos vueltas, pero su margen porcentual apenas varió, moviéndose del 53,12% inicial al 54,67% definitivo con 14.944 votos, lo que demuestra que una parte de los nuevos electores independientes prefirió la opción de Cepeda.

En otras zonas como Guamal, la oposición creció del 57,72% al 62,45% con 7.618 votos, mientras que en Ariguaní pasó de un estrecho 46,31% a consolidar el 51,86% con 7.058 apoyos en las urnas.

Las matemáticas del poder regional en las dos vueltas

El verdadero peso de la jornada se comprende al revisar las sumas definitivas en todo el Magdalena, reflejando cómo se inclinó la balanza a nivel general en las dos citas con las urnas.

En la primera vuelta del 31 de mayo, Iván Cepeda tomó la delantera regional al obtener 263.014 votos, lo que representó el 52,26% del departamento, frente a un Abelardo de la Espriella que se ubicó segundo en la provincia con 158.412 sufragios, equivalentes al 31,45% del censo activo en ese momento.

Para la segunda vuelta de este 21 de junio, el avance de la votación en los cascos urbanos y los pueblos del norte impulsó al candidato del Pacto Histórico, quien cerró su contabilidad regional con un total de 334.256 sufragios en todo el Magdalena, marcando un sólido 59,51%.

Por su parte, el candidato de Defensores de la Patria, a pesar de sus esfuerzos por aglutinar el voto agropecuario y del sur del departamento, finalizó el balotaje con 212.118 apoyos en las mesas magdalenenses, estancándose en un 37,76% y quedando rezagado en el territorio provincial.

El contraste entre el veredicto local y el mapa nacional

La radiografía de la Registraduría Nacional demuestra que el Magdalena se movió bajo una dinámica de participación masiva muy particular, donde la ciudadanía que se abstuvo en mayo salió a marcar el tarjetón en junio para respaldar de forma mayoritaria la propuesta de izquierda de Iván Cepeda.

Esta inyección de nuevos electores terminó por pintar la provincia con los colores del Pacto Histórico, consolidando un territorio donde la centroderecha de Abelardo de la Espriella no encontró el oxígeno suficiente en los cascos urbanos, limitándose a defender el mapa del sur ganadero y lechero.

Sin embargo, el fenómeno magdalenense funcionó a contracorriente del resto del país, convirtiéndose en un oasis de oposición frente a la oleada de votos que el líder de Defensores de la Patria acumuló en las grandes capitales andinas y el resto de la Costa Caribe.

Al final, los datos oficiales configuran un escenario complejo de gobernabilidad, pues mientras De la Espriella celebra su llegada a la Casa de Nariño impulsado por el preconteo nacional, el Magdalena ratifica su distancia con el nuevo gobierno central, consolidando un fortín regional que medirá fuerzas con el ejecutivo desde el primer día de su mandato.

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