El abogado llega al cargo tras la salida de Jorscean Maestre, con una trayectoria en el sector público y una cercanía política que ya genera lecturas en el departamento.
La Contraloría General de la República designó como nuevo gerente departamental del Magdalena a Fidel Castro Tapia, quien asume el cargo tras la salida de Jorscean Federico Maestre Toncel, en medio de un cambio que no solo es administrativo, también político por el contexto que rodea su llegada.
Castro Tapia es abogado, especialista en derecho procesal civil y magíster en derecho administrativo, una formación enfocada en el manejo de lo público, a lo largo de su carrera ha estado vinculado a distintas entidades del Estado, especialmente en el Magdalena, donde ha trabajado como asesor jurídico en la Gobernación en varias dependencias, así como en la Alcaldía de Ciénaga y en el Ministerio de la Protección Social.
Su recorrido también incluye paso por la Defensoría del Pueblo y experiencia en el sector académico como docente en universidades como la Cooperativa de Colombia y la Sergio Arboleda, lo que le ha permitido moverse entre la práctica jurídica y la formación profesional.
Ese perfil técnico se cruza con un elemento que ha comenzado a generar comentarios en el entorno local, su cercanía con el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, con quien mantiene una relación personal reconocida en distintos sectores del departamento.
Esa relación ha llevado a que su nombramiento sea interpretado por algunos actores como una designación cercana al círculo del mandatario, en un cargo que tiene incidencia directa en la vigilancia del uso de los recursos públicos en el territorio.
La salida de Maestre
El cambio se produce tras la salida de Jorscean Federico Maestre Toncel, quien ocupaba el cargo en el departamento. Con su salida se cierra un ciclo en la entidad y se abre una nueva etapa en la gerencia departamental, en un momento en el que el control fiscal sigue siendo un tema sensible.
Un cargo bajo mirada
La llegada de Castro Tapia se da en un escenario que exige resultados, el control fiscal en el Magdalena implica seguimiento a la ejecución de recursos, revisión de procesos y vigilancia permanente sobre entidades públicas, por lo que su gestión será observada tanto por el alcance técnico como por el contexto político que lo rodea.
En ese escenario, su paso por distintas entidades públicas le da conocimiento del funcionamiento institucional, pero al mismo tiempo su cercanía con el poder local lo ubica en el centro de la atención desde el inicio de su gestión.
Por ahora, su designación combina tres factores que marcarán su camino en la Contraloría en el Magdalena, su perfil jurídico, el relevo tras la salida de Maestre y un entorno político que ya empieza a pesar sobre su llegada.