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Más energía para el Magdalena: el Proyecto Bonda de Enlaza 59 torres y 32 kilómetros de línea de transmisión de alta capacidad

por Código Prensa
Proyecto Bonda representa un avance significativo en la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.

Proyecto Bonda representa un avance significativo en la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.

El departamento del Magdalena da un paso decisivo hacia un futuro energético más confiable, moderno y sostenible con la puesta en operación del Proyecto Bonda 220 kV, una infraestructura estratégica desarrollada por Enlaza, filial del Grupo Energía Bogotá. Esta obra no solo fortalece el Sistema de Transmisión Nacional, sino que se convierte en una pieza clave para mejorar la calidad del servicio eléctrico, garantizar la estabilidad del suministro y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de energías renovables en la región Caribe y en todo el país.

Desde su concepción hasta su energización, el Proyecto Bonda fue ejecutado bajo un enfoque integral que articuló criterios técnicos, ambientales, sociales y prediales, demostrando que es posible avanzar en grandes obras de infraestructura respetando el territorio, protegiendo la biodiversidad y generando valor compartido con las comunidades.

Proyecto Bonda 220 kV: infraestructura clave para la confiabilidad eléctrica

La entrada en operación del Proyecto Bonda representa un avance significativo en la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano. Esta nueva línea de transmisión permite robustecer la red existente, reducir riesgos de interrupciones y crear las condiciones necesarias para integrar nuevos proyectos de generación, especialmente aquellos basados en fuentes limpias y renovables, como la energía solar y eólica, que tienen un enorme potencial en la región Caribe.

Con esta infraestructura, Enlaza contribuye de manera directa a la diversificación de la matriz energética nacional, un objetivo estratégico para Colombia en el marco de la transición energética y la lucha contra el cambio climático.

Retos técnicos y logísticos: innovación al servicio de la energía

El desarrollo del Proyecto Bonda implicó enfrentar desafíos logísticos y operativos de gran complejidad, que pusieron a prueba la capacidad técnica y la experiencia del equipo de Enlaza. La obra se ejecutó en dos tramos diferenciados, atravesando zonas de difícil acceso, lo que exigió soluciones innovadoras para garantizar la eficiencia, la seguridad y el cumplimiento de los cronogramas.

Uno de los mayores retos fue el acceso a los sitios de torre, especialmente en áreas donde la geografía y las condiciones ambientales limitaban el ingreso por medios convencionales. Para superar este obstáculo, se implementó una operación helicoportada de gran escala, destinada al transporte de concretos y herramientas de montaje.

En total, se movilizaron cerca de 1,5 millones de kilogramos mediante helicóptero, una cifra equivalente al peso de tres aviones Airbus A380 completamente cargados al momento del despegue. Este logro marcó un verdadero hito para la compañía, al permitir el transporte de concreto previamente mezclado para la cimentación de las torres, sin incidentes y bajo estrictos protocolos de seguridad para todo el personal involucrado.

Datos clave de la obra: magnitud y precisión técnica

El Proyecto Bonda se materializó con la instalación de 59 torres de transmisión y la construcción de 32 kilómetros de línea, distribuidos en dos tramos. En el tramo II se instalaron 577.200 kilogramos de estructuras a lo largo de 28,8 kilómetros, mientras que en el tramo I se montaron 285.219 kilogramos en 4,5 kilómetros. En conjunto, la infraestructura suma 857.219 kilogramos de estructuras metálicas, reflejo de la magnitud y complejidad de la obra.

Otro desafío técnico relevante fue el cruce de líneas existentes de circuitos de 220 kV, una operación que se realizó sin generar desconexiones ni afectar el suministro eléctrico. Gracias a una planificación rigurosa y a la ejecución precisa de los trabajos, se evitó cualquier impacto en el servicio de energía para los departamentos de Cesar, La Guajira y Magdalena, garantizando la continuidad del suministro durante toda la fase constructiva.

Compromiso social: comunidades en el centro del proyecto

Más allá de su importancia técnica, el Proyecto Bonda se destaca por su enfoque social y comunitario. Enlaza fortaleció el relacionamiento con 24 comunidades ubicadas en el área de influencia del proyecto, promoviendo un diálogo permanente y transparente desde las etapas iniciales hasta la puesta en operación.

Como resultado de este trabajo articulado, se impulsaron proyectos de inversión social y obras por impuestos orientadas a mejorar la calidad de vida de las comunidades. Estas iniciativas se enfocaron en áreas clave como educación, mejoramiento de vías, infraestructura comunitaria y proyectos productivos, beneficiando de manera directa a 22.775 personas.

Un componente fundamental fue el proceso de Consulta Previa con el resguardo indígena Naara Kajmanta, en el cual se lograron 32 acuerdos, construidos de manera concertada y respetuosa. Además, se desarrollaron acciones de compensación sociocultural, un proceso de reasentamiento y jornadas de convivencia con la infraestructura, que incluyeron la entrega de kits escolares, fortaleciendo el tejido social y el sentido de corresponsabilidad.

Gestión ambiental: protección de la biodiversidad y uso de tecnología limpia

El componente ambiental del Proyecto Bonda fue abordado con un enfoque preventivo y de mejora continua, priorizando la reducción de impactos y la protección de los ecosistemas. Enlaza implementó medidas innovadoras como el uso de drones para el tendido de la línea, lo que permitió minimizar intervenciones en el terreno y reducir la huella ambiental de la obra.

Adicionalmente, se realizaron podas controladas, se creó un vivero de especies nativas y se ejecutaron acciones de restauración de la biodiversidad en áreas intervenidas. Como parte de las medidas de protección de fauna, se instalaron más de 1.600 desviadores de vuelo luminiscentes y 2.200 desviadores en espiral, diseñados para prevenir colisiones de aves con la infraestructura.

El compromiso ambiental también incluyó el monitoreo de especies emblemáticas de la región, como el mono capuchino, el tigrillo, la guacamaya verde y la guacharaca caribeña, garantizando la adopción de medidas oportunas para su protección y conservación.

Transición energética con enfoque humano y territorial

La energización del Proyecto Bonda es un ejemplo concreto de cómo la transición energética puede avanzar de manera responsable, integrando el desarrollo de infraestructura con el respeto por las personas y el entorno natural. Así lo destacó Fredy Zuleta, gerente general de Enlaza, al señalar que este logro fue posible gracias a un trabajo articulado con las comunidades, las autoridades y los equipos técnicos.

Según Zuleta, el proyecto refleja el compromiso de la compañía con una transición energética que pone en el centro a las personas, promueve el diálogo social y protege el territorio, consolidando una visión de desarrollo sostenible a largo plazo.

Un legado para el Magdalena y para Colombia

Con la puesta en operación del Proyecto Bonda 220 kV, Enlaza deja un legado que trasciende la infraestructura eléctrica. Se trata de una obra que fortalece la seguridad energética, impulsa el crecimiento económico regional, promueve la inclusión social y reafirma la importancia de una gestión ambiental responsable.

El Magdalena y la región Caribe cuentan hoy con una infraestructura moderna y confiable, preparada para afrontar los retos del futuro energético de Colombia. El Proyecto Bonda se consolida así como un referente nacional de cómo ejecutar grandes proyectos de transmisión eléctrica con excelencia técnica, sensibilidad social y compromiso ambiental, marcando el camino hacia un sistema energético más limpio, justo y sostenible.

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