Lanzan un llamado fuerte y directo a la Essmar para que responda con un plan inmediato que cubra los huecos que hoy representan una amenaza diaria en las calles de la ciudad.
La Alcaldía Distrital decidió encender las alarmas: más de 200 tapas de alcantarillado están desaparecidas en distintos sectores de Santa Marta y la administración quiere una respuesta inmediata. El gobierno distrital pidió a la Essmar un plan detallado, con ejecución clara, para recuperar estas estructuras que se han convertido en trampas peligrosas en medio del tráfico diario.
El aviso llega tras semanas de reportes ciudadanos. En algunos barrios, vecinos han tenido que improvisar señales con palos, cajas o piedras para evitar accidentes. Todo mientras motociclistas y peatones sortean huecos profundos que generan temor incluso en horas del día.
Una ciudad cansada de esquivar huecos
La administración explicó que las tapas se han perdido por dos razones: la fuerza del agua durante los aguaceros que arrastraron varias de ellas y los robos que continúan afectando la red de alcantarillado. En ambos casos, el resultado es el mismo: calles vulnerables y ciudadanos expuestos.
El Distrito advirtió que caminar, conducir o incluso estacionar en zonas afectadas se ha convertido en un desafío. No es solo una molestia: es un riesgo real para la integridad de miles de personas que transitan por los mismos corredores todos los días. Y para el gobierno, esperar ya no es una opción.
Acción institucional en marcha
El gerente de Infraestructura del Distrito, Luis Felipe Gutiérrez, reveló que la Personería Distrital ya adelanta una acción formal que busca obligar a la Essmar a intervenir los sectores reportados. Con este proceso, las autoridades quieren acelerar las decisiones y asegurar que ninguna zona quede por fuera de la reposición.
Gutiérrez también destacó que existe disposición de la Essmar para avanzar, aunque dejó claro que el reto es grande y que el esfuerzo deberá sostenerse en el tiempo. “Se requiere total compromiso de quienes manejan la empresa. Santa Marta necesita gente enfocada en resolver y no en aplazar”, expresó.
El mensaje de Pinedo: vigilancia constante
Desde la Alcaldía se insistió en que el gobierno de Carlos Pinedo mantendrá un control estricto sobre este tema. La misión es evitar incidentes que puedan terminar en lesiones, daños a vehículos o colapsos en la red de drenaje. Para ello, el Distrito exigirá reportes periódicos, inspecciones en terreno y resultados verificables.
Los barrios más afectados esperan que las promesas se transformen en intervenciones rápidas. En sectores del norte, del centro y del oriente de la ciudad, los habitantes aseguran que llevan meses enfrentando el mismo panorama. Algunos han visto motociclistas caer por no notar a tiempo el hueco, mientras otros temen que, de noche, alguien pueda sufrir un accidente grave.
Una ciudad que exige soluciones, no excusas
El gobierno distrital dejó claro que no descansará hasta que la situación esté controlada. “Santa Marta no puede seguir moviéndose con miedo”, señaló un vocero del despacho del alcalde. La administración quiere evitar que un descuido termine en un hecho lamentable y por eso volvió a insistir en la velocidad de respuesta.
Lo que se espera ahora es que la Essmar presente un plan con acciones inmediatas y que la instalación de tapas avance barrio por barrio hasta cubrir la totalidad de los casos reportados. Para las autoridades, la seguridad de la comunidad no está en discusión.
Mientras tanto, la ciudadanía aguarda resultados. Calles seguras, vías completas y un sistema de alcantarillado protegido son parte de lo que la Alcaldía considera esencial para la vida diaria. Y ese será el foco del gobierno de Pinedo en esta nueva fase de presión institucional.