La lista del Pacto Histórico a la Cámara por el Magdalena llega a las urnas con cinco nombres, aunque dentro del análisis político regional solo uno aparece con reales posibilidades de quedarse con la curul: José Felipe Hernández.
La lista del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes por el Magdalena entra a los últimos días de campaña con una lectura política que comienza a repetirse en distintos escenarios del departamento. Aunque el movimiento presenta cinco aspirantes en el tarjetón, el análisis electoral coincide en un punto: si el Pacto logra una curul en esta circunscripción, el único nombre con opciones reales de ocuparla es José Felipe Hernández.
La razón principal está en la propia naturaleza de la lista. Se trata de una lista cerrada, lo que significa que el elector vota por la colectividad y no por candidatos individuales. En ese esquema, el orden de la lista termina siendo determinante, especialmente en departamentos donde el número de curules disponibles y el peso electoral de cada partido hacen prácticamente imposible que una colectividad alcance dos escaños.
En el caso del Magdalena, la realidad política es clara: el Pacto Histórico difícilmente alcanzará una votación suficiente para obtener más de una curul a la Cámara. Bajo ese escenario, el primer lugar de la lista adquiere una ventaja que, en términos prácticos, lo convierte en el único con opción directa de llegar al Congreso.
Ese lugar lo ocupa José Felipe Hernández, quien terminó consolidándose como la principal carta electoral del petrismo en el departamento.
Su nombre comenzó a ganar terreno dentro del movimiento luego de obtener la mayor votación en la consulta interna del Pacto Histórico realizada para organizar el orden de la lista, un antecedente que terminó posicionándolo como el aspirante con mayor respaldo dentro de la estructura política que acompaña al presidente Gustavo Petro.
A partir de ese resultado, su candidatura se ha movido como la referencia principal del proyecto político del Gobierno Nacional en el Magdalena.
Una lista con varios nombres, pero una sola posibilidad real
Detrás de Hernández aparece el resto de la lista del Pacto Histórico, integrada por Naylea Barros, Efraín Mojica, Yamilex Charris y Vilbrum Tovar.
Todos hacen parte de la apuesta electoral del movimiento en el departamento, aunque dentro del análisis político regional su protagonismo es menor frente al candidato que encabeza la lista.
Este tipo de dinámicas no es extraño en elecciones al Congreso. En listas cerradas, especialmente cuando el partido no tiene un caudal electoral suficientemente amplio en el territorio, la verdadera competencia suele concentrarse en el primer renglón.
El resto de candidatos cumple un papel dentro de la estructura política de la campaña, aportando visibilidad, presencia territorial y respaldo a la lista, aunque las posibilidades matemáticas de que la colectividad obtenga más de una curul sean reducidas.
Esa realidad explica por qué distintos sectores políticos del departamento consideran que el verdadero resultado electoral para el Pacto Histórico en el Magdalena se definirá en una sola pregunta: si el movimiento alcanza una curul, quién ocupará ese primer lugar.
Un candidato que también conecta con el Gobierno Nacional
Dentro de las lecturas políticas que circulan en el Magdalena, hay otro elemento que suele mencionarse alrededor de la candidatura de Hernández.
En distintos escenarios políticos se habla de él como el candidato que representa en el departamento al actual ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, una figura cercana al proyecto político del presidente Petro y que forma parte del núcleo del Gobierno Nacional.
Palma, abogado y dirigente sindical que llegó al Ministerio de Minas en 2025 tras reemplazar a Andrés Camacho, ha sido identificado como una de las fichas clave dentro del gabinete del presidente Petro.
Esa cercanía política ha llevado a que, en algunos círculos regionales, Hernández sea visto como una especie de candidato camuflado del Gobierno Nacional en el Magdalena, una lectura que alimenta la idea de que su eventual llegada al Congreso serviría para fortalecer la presencia del petrismo en el departamento.
En una región donde las elecciones suelen definirse por alianzas territoriales y estructuras políticas locales, el respaldo de sectores cercanos al Gobierno puede convertirse en un factor que incline la balanza.
Al mismo tiempo, esa interpretación también refleja la manera en que el proyecto político del presidente Petro intenta consolidar presencia en territorios donde su estructura partidista aún se encuentra en proceso de fortalecimiento.
El Magdalena es uno de esos escenarios
Aunque el departamento ha sido históricamente un terreno con fuerte presencia de liderazgos regionales propios, el petrismo busca abrir espacio dentro de ese mapa político a través de nuevas figuras que representen su agenda dentro del Congreso.
Con el calendario electoral marcando los últimos días antes de la votación, la lista del Pacto Histórico enfrenta un desafío concreto: convertir el respaldo político que el Gobierno Nacional conserva en parte del electorado en votos suficientes para alcanzar una curul en la Cámara por el Magdalena.
La campaña entra así en su momento definitivo, con recorridos por municipios, reuniones políticas y estrategias de movilización que intentan consolidar apoyos de última hora.
Pero más allá de la dinámica propia de la campaña, dentro del análisis político regional la lectura parece mantenerse estable.
Si el Pacto Histórico logra una curul en el Magdalena, el camino ya estaría marcado por el orden de la lista. Y en ese escenario, el nombre que terminaría llegando al Congreso sería el mismo que aparece en el primer renglón del tarjetón.