El Comité de Ganaderos del Magdalena y la Gobernación del Magdalena presentaron un programa integral de asistencia técnica y formación, diseñado para potenciar la rentabilidad de 250 pequeñas explotaciones pecuarias mediante prácticas sostenibles.
El departamento del Magdalena inicia una transformación en su sector pecuario mediante la puesta en marcha de 250 de proyectos pilotos de ganadería sostenible, una iniciativa financiada por la Gobernación del Magdalena con una inversión cercana a los 1.700 millones de pesos.
Este proyecto, diseñado para fortalecer la economía rural y adaptar las fincas a las condiciones climáticas del territorio, ha sido asumido como una bandera técnica por el Comité de Ganaderos del Magdalena, entidad que coordina la implementación en terreno para asegurar que la asistencia técnica llegue directamente a los pequeños productores, quienes históricamente han buscado alternativas para modernizar sus sistemas tradicionales.
El trabajo se centra en superar las limitaciones que han frenado el crecimiento del sector, por lo que, a través del Comité de Ganaderos del Magdalena, los productores recibirán acompañamiento constante para elevar el desempeño reproductivo de sus hatos, optimizar la productividad de las praderas y consolidar una mayor rentabilidad económica, un proceso de transferencia tecnológica que cuenta con el respaldo estratégico de Fedegán-FNG.
Esta apuesta por la sostenibilidad surge como una respuesta necesaria ante desafíos como la escasez de agua y el deterioro de los suelos en las zonas rurales del centro y sur del departamento, permitiendo que, bajo la guía técnica del Comité de Ganaderos del Magdalena y Fedegán, los productores aprendan a integrar el cuidado de los recursos naturales con un manejo genético superior, transformando así sus predios en unidades más resilientes y competitivas.
De esta manera, el esfuerzo de Fedegán se traduce en herramientas prácticas que permiten a los ganaderos locales transitar hacia un modelo que garantiza la estabilidad de su actividad económica y el futuro de las familias que dependen de esta labor.
Cada una de las 250 fincas seleccionadas funcionará como un laboratorio vivo donde se medirán los avances reales en productividad y adaptación, pues estas unidades piloto, gestionadas bajo la supervisión gremial, tienen el propósito de generar referencias de éxito que puedan ser replicadas en todo el territorio magdalenense.