Rafael Martínez denunció presuntos contratos desde la SAE para financiar ataques políticos contra Carlos Caicedo y dejó en evidencia las profundas fracturas entre sectores del caicedismo y antiguos militantes de Fuerza Ciudadana que hoy hacen parte del Pacto Histórico.
No habían pasado 24 horas desde la adhesión del movimiento de Carlos Caicedo a la campaña presidencial de Iván Cepeda Castro y ya comenzaron los primeros choques internos dentro del progresismo en el Magdalena, un escenario que Código Prensa había advertido en su reciente análisis político sobre las consecuencias que traería la llegada del caicedismo al proyecto nacional del senador.
La tensión explotó tras un mensaje publicado en X por Rafael Martínez, quien lanzó fuertes acusaciones contra antiguos integrantes de Fuerza Ciudadana que hoy hacen parte del Pacto Histórico en el Magdalena.
Martínez señaló directamente a Abraham Katime y Jaime Avendaño, asegurando que estarían utilizando contratos relacionados con la Sociedad de Activos Especiales, SAE, para financiar servicios de comunicación y, según su versión, promover ataques políticos contra Carlos Caicedo.
En su publicación, el exgobernador afirmó que ambos dirigentes “insisten en seguir contratando con recursos públicos, a través de la SAE, los servicios de la periodista Angie Cueto”, exfuncionaria de la Alcaldía de Santa Marta durante gobiernos de Fuerza Ciudadana y exjefe de prensa de Virna Johnson.
Según Martínez, esas contrataciones tendrían como propósito impulsar nuevamente denuncias y campañas mediáticas contra Carlos Caicedo, relacionadas con los señalamientos públicos hechos en el pasado por el periodista Santiago Ángel.
La acusación elevó inmediatamente la tensión política porque introduce un elemento delicado: el supuesto uso de recursos públicos y contratación estatal en medio de disputas internas dentro del mismo bloque político que ahora intenta unificarse alrededor de la campaña de Iván Cepeda.
Aunque Rafael Martínez no presentó pruebas públicas adicionales en su publicación, el mensaje deja claro que dentro del caicedismo existe desconfianza frente a sectores del Pacto Histórico regional que antes pertenecieron a Fuerza Ciudadana y hoy están enfrentados políticamente con Carlos Caicedo.
El choque era uno de los escenarios más previsibles tras la adhesión
Durante años, buena parte de las fracturas internas de Fuerza Ciudadana terminaron con antiguos dirigentes migrando hacia otros sectores alternativos o acercándose al petrismo. Muchos de ellos salieron denunciando diferencias profundas con la dirección del movimiento y posteriormente participaron en campañas políticas contrarias al caicedismo.
Por eso, la llegada de Carlos Caicedo a la campaña de Iván Cepeda no representa automáticamente una unidad política sólida en el Magdalena. Lo que comienza a evidenciarse es una disputa por liderazgo, control territorial y narrativa dentro del progresismo regional.
La situación se vuelve aún más compleja porque varios de esos sectores mantienen enfrentamientos abiertos desde hace años y ahora quedan obligados a convivir políticamente dentro de una misma estrategia electoral nacional.
El mensaje de Rafael Martínez también deja otro dato político importante: el caicedismo considera que parte de sus principales contradictores ya están instalados dentro del propio Pacto Histórico.
En el fondo, la discusión no parece centrarse únicamente en respaldar a Iván Cepeda. Lo que empieza a aflorar es una batalla interna por quién controlará el discurso, las alianzas y la estructura política alternativa en el Magdalena de cara a las elecciones de 2026.
La primera fisura apareció a solo horas de hacer pública su alianza, y todo indica que las tensiones apenas comienzan.