Corpamag y la Secretaría de Ambiente de Bogotá han fortalecido una articulación técnica e institucional que permite cerrar el ciclo completo de atención a la fauna silvestre.
La protección de la biodiversidad colombiana suma un nuevo hito con la reciente jornada de liberación de fauna silvestre liderada por la Corporación Autónoma Regional del Magdalena – Corpamag, en articulación con la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá. Más de 180 animales rehabilitados regresaron a su hábitat natural en ecosistemas estratégicos del departamento del Magdalena, marcando un paso decisivo en la lucha contra el tráfico ilegal de fauna y la tenencia indebida de especies silvestres.
Esta acción no solo representa un acto de restitución ambiental, sino también un poderoso mensaje pedagógico: la fauna silvestre no es mascota, es vida libre y esencial para el equilibrio de los ecosistemas.
Una alianza interinstitucional al servicio de la biodiversidad
Desde comienzos de año, Corpamag y la Secretaría de Ambiente de Bogotá han fortalecido una articulación técnica e institucional que permite cerrar el ciclo completo de atención a la fauna silvestre: rescate, rehabilitación, traslado y liberación en condiciones ecológicas adecuadas.
Gracias a este trabajo conjunto, 188 individuos de diferentes especies fueron retornados a la naturaleza en dos escenarios clave del Magdalena: la Reserva Natural Las Trojas, en el municipio de Plato, y la Reserva Natural Las Delicias, en Aracataca. Ambos territorios cuentan con condiciones ecosistémicas óptimas para garantizar la supervivencia y adaptación de las especies liberadas.
Este tipo de alianzas demuestran que la cooperación entre autoridades ambientales regionales y distritales es fundamental para enfrentar un problema que trasciende fronteras locales, como lo es el tráfico ilegal de fauna silvestre.
Animales rescatados del tráfico ilegal y la tenencia indebida
Las especies liberadas fueron recuperadas en la ciudad de Bogotá, muchas de ellas víctimas del comercio ilegal o mantenidas de manera irregular como mascotas. Entre los animales que regresaron a su entorno natural se encuentran:
- Loros y cotorritas carisucias
- Canarios costeños
- Ardillas de cola roja
- Serpientes y boas
- Tortugas morrocoy, hicoteas y tortugas cofre
Cada uno de estos animales cumple funciones ecológicas irremplazables, desde la dispersión de semillas hasta el control biológico de poblaciones y la regeneración natural de los bosques.
Su permanencia en cautiverio no solo vulnera la normatividad ambiental, sino que altera gravemente su comportamiento, fisiología y capacidad de sobrevivir en libertad.
El proceso de rehabilitación: devolver la capacidad de vivir libres
Antes de ser liberados, los animales pasaron por un riguroso proceso de recuperación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre (CAVRFFS) de Bogotá. Allí, equipos interdisciplinarios de biólogos, médicos veterinarios y cuidadores especializados trabajaron para restaurar sus condiciones físicas y comportamentales.
Daniel Cubillos, biólogo de Corpamag, explicó que estas especies cumplen un rol ecológico fundamental:
“Son dispersoras de semillas, regeneradoras de bosques y controladoras biológicas. Su retorno al hábitat natural contribuye directamente al equilibrio de los ecosistemas locales”.
El proceso de rehabilitación busca que los animales recuperen habilidades esenciales como el vuelo, la búsqueda de alimento, la evasión de depredadores y la interacción natural con individuos de su misma especie.
Las graves consecuencias de tener fauna silvestre como mascota
Desde el Centro de Fauna de Bogotá, la médica veterinaria Milena Vanegas advirtió sobre los daños que provoca la tenencia indebida de animales silvestres. Muchos de los individuos liberados llegaron con afectaciones severas producto de una alimentación inadecuada y del confinamiento prolongado.
Alimentos como pan, chocolate o semillas con alto contenido graso, comúnmente suministrados por personas que desconocen las necesidades de estas especies, generan:
- Daños hepáticos
- Deformaciones óseas
- Pérdida de plumaje
- Alteraciones metabólicas
- Cambios de comportamiento irreversibles
“Estos animales no deben estar en cautiverio. Son fauna silvestre y deben vivir en libertad. Muchos llegan con alteraciones físicas y comportamentales que comprometen su salud”, señaló Vanegas, subrayando que cada liberación es una segunda oportunidad de vida.
El Magdalena: territorio clave para la restauración ecológica
El departamento del Magdalena ofrece ecosistemas estratégicos para la reintegración de fauna silvestre, especialmente el bosque seco tropical, uno de los biomas más amenazados del país.
Edgar Patiño, biólogo marino y conservacionista, y propietario de la Reserva Natural Las Delicias – RENADEL, destacó la importancia de estos espacios como escenarios de restauración ecológica:
“La llegada de estas especies aporta al ciclo de vida natural del ecosistema, favorece la biodiversidad y fomenta procesos reproductivos, ecológicos y migratorios”.
La liberación de fauna no es un acto aislado, sino parte de un proceso más amplio de recuperación ambiental que fortalece la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático y la degradación ambiental.
Tráfico ilegal de fauna: una amenaza persistente
Colombia es uno de los países más biodiversos del mundo, pero también uno de los más afectados por el tráfico ilegal de fauna silvestre. Miles de animales son extraídos cada año de sus hábitats naturales para abastecer mercados clandestinos, ferias ilegales o para ser vendidos como mascotas exóticas.
Esta práctica genera impactos devastadores:
- Disminución de poblaciones silvestres
- Alteración de cadenas tróficas
- Riesgos sanitarios para las personas
- Pérdida de patrimonio natural
Acciones como las lideradas por Corpamag y la Secretaría de Ambiente de Bogotá buscan contrarrestar esta problemática desde la prevención, el control y la educación ambiental.
Educación ambiental y conciencia ciudadana: la clave del cambio
Más allá de la liberación de animales, estas jornadas tienen un fuerte componente pedagógico. La conservación de la biodiversidad empieza en casa, con decisiones responsables y un cambio de mentalidad frente a la fauna silvestre.
Corpamag reitera su llamado a la ciudadanía para que:
- No compre animales silvestres
- No los tenga como mascotas
- Denuncie el tráfico ilegal
- Entregue voluntariamente especies silvestres a las autoridades ambientales
Respetar la vida silvestre es respetar el equilibrio natural del que todos dependemos.
Un compromiso sostenido con la vida y el territorio
La jornada de liberación de más de 180 animales silvestres es una muestra tangible del compromiso institucional con la protección ambiental, la restauración ecológica y el bienestar animal. También evidencia que, cuando las instituciones trabajan de manera articulada, es posible revertir los daños causados por prácticas ilegales y devolverle a la naturaleza lo que nunca debió perder.
Cada animal liberado es una victoria para los ecosistemas del Magdalena, para la biodiversidad colombiana y para las futuras generaciones.
La invitación es clara: la fauna silvestre pertenece a la naturaleza. Cuidarla es una responsabilidad colectiva y un acto de respeto por la vida.
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