El foro nacional ‘Palabra Mayor en el Corazón del Mundo: 500 años de Re-existencia’ consolidó a la Universidad del Magdalena como escenario de encuentro intercultural, donde la academia y los pueblos indígenas dialogan para construir nuevos sentidos de memoria, territorio y transformación social.
La conmemoración de los 500 años de Santa Marta se convirtió en un punto de inflexión para replantear la relación entre la academia y los pueblos ancestrales, a partir de una conversación profunda, crítica y necesaria sobre la historia, el presente y el futuro del territorio.
En este contexto, la Universidad del Magdalena abrió sus puertas para propiciar un diálogo que trasciende lo académico y se instala en la construcción colectiva de país desde la diversidad cultural.
En alianza con el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, la Universidad del Magdalena llevó a cabo el foro nacional ‘Palabra Mayor en el Corazón del Mundo: 500 años de Re-existencia’, un encuentro intercultural que reunió a representantes de los siete pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta y de distintas regiones del país, reafirmando su compromiso con una educación que reconoce y dignifica los saberes ancestrales.
Este espacio, organizado por el Centro de Interculturalidad, Territorio y Sostenibilidad, se desarrolló como una apuesta estratégica de esta Casa de Estudios Superiores, alineada con el Plan de Desarrollo Universitario liderado por el rector Pablo Vera Salazar que promueve una universidad abierta al territorio, al diálogo intercultural y a la transformación social desde la inclusión.
Una mirada crítica a la academia y la herencia colonial
Durante el evento el rector Pablo Vera Salazar invitó a una reflexión profunda sobre el papel histórico de las universidades frente a los pueblos ancestrales, llamando a reconocer de manera real y efectiva su lugar en la construcción del conocimiento.
“Estos 500 años deberían ser el momento para reconocer y dar el lugar que se merecen nuestros pueblos ancestrales. Eliminar de una vez cierta soberbia académica, intelectual y herencia colonial que tiene la universidad. No sólo la del Magdalena, sino en general la universidad latinoamericana”, expresó el Máximo Directivo.
En coherencia con esta visión, la Universidad del Magdalena ha impulsado escenarios concretos de reconocimiento intercultural, como la construcción del aula intercultural y sostenible Kankurwa, edificada por los ingenieros ancestrales de Kantasama, convirtiéndose en el primer espacio sagrado cimentado fuera del territorio ancestral, en la ciudad de Santa Marta.