En la Sierra Nevada de Santa Marta hay una industria abierta al cannabis medicinal y científico, inicio hace cinco años cuando Colombia apenas le abría la puerta a esta explotación.
Carlos Enrique Vives, es el hijo mayor de Carlos Vives, quien hace parte de Avicanna desde 2018 y es líder del programa genético y de fitomejoramiento de la empresa, dedicada al uso medicinal y científico del cannabis.
“El cannabis fue siempre mi pasión como hobby, yo nunca me imaginé en mil años que podría vivir de la planta”, contó Vives.

Antes de iniciar en la industria del cannabis asegura que trabajaba en una oficina, pero que nada lo apasionaba tanto como lo que ahora hace.
Cuando vivió en Miami tenía acceso a cannabis que cultivaban la zona de Florida, conocida como el Upper y tener acceso a cultivadores le dio la oportunidad de conocer la parte del cannabis que no todos ven, que es la parte de cultivarla.
Yo recibo la llamada en el 2018, empezamos a trabajar la genética y hoy vamos a cumplir cuatro años de estar trabajando juntos y de estar creciendo una industria”, anotó.
EL CANNABIS EN LA SIERRA NEVADA
Lucas Nosiglia es uno de los fundadores Avicanna. Vive en Santa Marta desde 2017 y está convencido del éxito que podría traerle como negocio su modelo que funciona como cadena de suministro de sus desarrollos farmacéuticos.
Vives trabaja de la mano de expertos de universidades locales y canadienses, así como con genetistas, agrónomos y horticultores para producir plantas resistentes y resinas efectivas.
Carlos Enrique Vives utiliza cannabis no psicoactivo, pero posee una amplia biblioteca genética psicoactiva esperando un futuro con un mercado recreacional globalmente abierto.