Corpamag inició el mantenimiento de 7,4 kilómetros del Caño Condazo, una intervención que busca restablecer el ingreso de agua dulce a la Ciénaga Grande de Santa Marta y fortalecer la pesca, la biodiversidad y la conectividad hídrica del ecosistema.
El agua que alimenta la Ciénaga Grande de Santa Marta recorre un entramado de caños que, con el paso de los años, han sufrido procesos de sedimentación y taponamiento, afectando el equilibrio de uno de los humedales más importantes de Colombia. Recuperar esos corredores naturales es una de las tareas prioritarias para devolverle funcionalidad al ecosistema y mejorar las condiciones de vida de las comunidades que dependen de él.
Con ese propósito, Corpamag adelanta el mantenimiento del Caño Condazo, en el municipio de Remolino, una obra considerada estratégica para restablecer el ingreso de agua dulce desde el río Magdalena hacia el complejo lagunar y favorecer los procesos de recuperación ambiental de la ecorregión.
Durante una visita de seguimiento, el director general de Corpamag, Alfredo Martínez Gutiérrez, aseguró que la intervención hace parte de los compromisos adquiridos con las comunidades y las autoridades locales durante las mesas técnicas desarrolladas para la recuperación de la Ciénaga Grande.
«Estos trabajos han sido concertados con la administración municipal, las comunidades y las instituciones para mejorar las condiciones ambientales de este territorio», afirmó el director de la autoridad ambiental.
Un caño estratégico para la conectividad hídrica
Las obras comprenden el mantenimiento de 7,4 kilómetros del Caño Condazo mediante la remoción de vegetación, la extracción mecánica de sedimentos y la conformación de taludes, acciones que permitirán recuperar la capacidad hidráulica del canal y mejorar el flujo de agua dulce hacia los humedales ubicados en el sector sur de la Ciénaga Grande.
Este caño forma parte de un corredor hídrico que conecta el río Magdalena con la Ciénaga de Buenavista y, posteriormente, con la Ciénaga de La Aguja, ubicada dentro del Santuario de Flora y Fauna Ciénaga Grande de Santa Marta.
Mantener este sistema en funcionamiento es determinante para regular la salinidad, conservar los hábitats de numerosas especies de flora y fauna, fortalecer el intercambio de agua y respaldar los procesos de recuperación ecológica del humedal.
Una obra con impacto ambiental y social
Además de los beneficios ambientales, la intervención tendrá efectos directos sobre las comunidades asentadas en esta zona del Magdalena.
La recuperación del Caño Condazo facilitará la movilidad de pescadores artesanales, mejorará el abastecimiento de agua para actividades productivas y fortalecerá los servicios ecosistémicos de los que dependen cientos de familias.
Antes del inicio de las obras, Corpamag desarrolló jornadas de socialización con las comunidades del área de influencia para explicar el alcance del proyecto, presentar sus beneficios y promover la participación ciudadana durante la ejecución.
El secretario de Planeación de Remolino destacó que la intervención responde a compromisos construidos con la comunidad y beneficiará a varios corregimientos del municipio.
«Hoy se está dando cumplimiento a los compromisos establecidos en las mesas de trabajo, beneficiando no solo al corregimiento de Santa Rita, sino también a San José de Las Casitas, Corral Viejo, San Rafael y otros sectores que históricamente se veían afectados por los taponamientos del Caño Condazo», señaló.
Las obras, que iniciaron hace aproximadamente una semana, tendrán un plazo de ejecución de cuatro meses. Con esta intervención, Corpamag busca recuperar una de las principales conexiones hídricas de la Ciénaga Grande de Santa Marta, un ecosistema del que dependen la biodiversidad, la pesca artesanal y buena parte de la economía de las comunidades ribereñas del Magdalena.