Alberto de Mónaco promovió desde Santa Marta preservación de etnias y salud de océanos
Entre el Mar Mediterráneo y los Alpes de Francia, está Mónaco. Al otro lado del mundo, entre el Mar Caribe y la Sierra Nevada, está Santa Marta. Estos dos lugares tienen algo en común: el desafío de asegurar el futuro de los mares. Hace más de 400 años, Santa Marta dejó de tener virreyes y príncipes […]

Su Alteza Serenísima Alberto II de Mónaco disfrutó su visita a la Sierra Nevada de Santa Marta.
Entre el Mar Mediterráneo y los Alpes de Francia, está Mónaco. Al otro lado del mundo, entre el Mar Caribe y la Sierra Nevada, está Santa Marta. Estos dos lugares tienen algo en común: el desafío de asegurar el futuro de los mares.
Hace más de 400 años, Santa Marta dejó de tener virreyes y príncipes al servicio de la corona española, pero hoy, curiosamente, fue un monarca el que logró acaparar la atención.
Es Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi o Su Alteza Serenísima Alberto II de Mónaco quien vino a Santa Marta como anfitrión del taller de Acidificación de los Océanos.

Su visita fue tan importante que en el Instituto de Investigaciones Marinas -Invemar-; se instalará una placa en su honor y otro se la llevará el Príncipe a su palacio.
El ilustre visitante también recibió obsequios de la señora Gobernadora de Magdalena, Rosa Cotes de Zúñiga: una mochila arhuaca, libros y un licor de la región.

EL PRÍNCIPE Y LOS MAMOS
Alberto estuvo en la Sierra Nevada de Santa Marta con el presidente Juan Manuel Santos, el Ministro del Ambiente Luis Gilberto Murillo y la Directora de Parques Julia Miranda.
En Ciudad Perdida firmó un acuerdo para la Sierra Nevada de Santa Marta que permitirá proteger el territorio ancestral de los pueblos Kággaba, Arhuaco, Wiwa y Kankwamo.

El Príncipe Alberto de Mónaco y el Presidente de Colombia recorrieron Ciudad Pérdida el lugar sagrado de los pueblos indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Rodeados por los aborígenes, disfrutaron del baile, se tomaron ‘selfies’ y junto a los Mamos hablaron sobre la importancia de la conservación del macizo.

SALUD DEL MAR
Colombia y Mónaco firmaron un documento que prevé la intensificación del diálogo en áreas como: economía, comercio, inversión, ciencia, los océanos y el medio ambiente.
La cooperación se materializó en el taller de Acidificación de los Océanos que reunió expertos regionales y globales en el Instituto de Investigaciones Marinas -Invemar-.

Alberto destacó el trabajo de Colombia en las áreas marinas protegidas para que el océano aumente su capacidad de defensa y pueda preservar la biodiversidad de sus ecosistemas.
Mónaco cuenta con un Museo Oceanográfico que promueve su cuidado, es conocido como el ‘Templo del Mar’ y fue creado por el tatarabuelo del Príncipe Alberto II de Mónaco.

