La consulta de la coalición de centroderecha dejó una ganadora clara. Con una ventaja amplia frente a los demás aspirantes, Paloma Valencia quedó como candidata de ese bloque político para la elección presidencial, mientras el sector comienza a reagrupar apoyos para la campaña nacional.
La consulta de la centroderecha realizada este domingo en Colombia terminó resolviendo una disputa que llevaba varios meses dentro de ese sector político. Con una ventaja marcada frente a los demás aspirantes, la senadora Paloma Valencia se quedó con la candidatura presidencial de la coalición, un resultado que define el liderazgo de ese bloque y empieza a mover las dinámicas de la campaña rumbo a las elecciones de 2026.
A medida que avanzó el preconteo la diferencia comenzó a hacerse evidente. La votación obtenida por Valencia superó con claridad la de sus competidores y en varias regiones del país la distancia fue suficiente para que el resultado empezara a asumirse como definitivo incluso cuando aún faltaban mesas por reportar. Con ese respaldo en las urnas, la dirigente del Centro Democrático queda posicionada como la figura que representará a ese sector político en la primera vuelta presidencial.
La consulta tenía un objetivo claro: evitar que varias candidaturas de derecha llegaran separadas a la elección nacional. La apuesta consistía en concentrar apoyos alrededor de una sola figura que pudiera competir con mayor fuerza frente a las demás corrientes políticas. El resultado termina cumpliendo ese propósito, aunque ahora la coalición tendrá que demostrar que puede mantenerse cohesionada alrededor de la candidatura ganadora.
Más que un ejercicio interno entre partidos, la jornada funcionó también como una medición temprana de fuerzas dentro del panorama electoral. En política, la capacidad de movilizar votantes en una consulta suele interpretarse como una señal del alcance territorial de cada campaña, y en ese terreno Valencia logró mostrar estructura, presencia en distintas regiones y un electorado dispuesto a respaldar su propuesta.
El comportamiento de la votación en el Magdalena
Los resultados de la consulta también dejaron cifras relevantes en el departamento del Magdalena, donde la coalición de centroderecha logró una votación significativa.
De acuerdo con los datos del escrutinio, La Gran Consulta por Colombia obtuvo 154.642 votos en todo el departamento, consolidándose como la consulta con mayor respaldo frente a los otros dos procesos realizados en la misma jornada.
Dentro del departamento, Santa Marta fue el municipio donde más votos obtuvo la consulta, con 82.784 sufragios, mientras que Cerro de San Antonio registró la menor votación, con 584 votos.
En cuanto al resultado individual de los aspirantes, Paloma Valencia obtuvo 51.158 votos en el Magdalena, una cifra que refleja el respaldo logrado por su candidatura dentro de esa consulta.
En el caso de los municipios, nuevamente Santa Marta concentró la mayor votación para la candidata, con 28.293 votos, mientras que Cerro de San Antonio registró la menor cantidad de sufragios para Valencia, con 1.944 votos.
Estos resultados también dejan un dato político relevante en el departamento: el Centro Democrático terminó siendo el sector con mayor votación dentro de las tres consultas realizadas en el país, superando a las demás coaliciones por una diferencia cercana a 70.000 votos en el Magdalena.
Un liderazgo que reorganiza la derecha
El resultado además despeja una competencia que venía creciendo dentro del espectro de la derecha colombiana. Durante los últimos meses varias figuras intentaban posicionarse como referentes del sector, lo que alimentaba la idea de una competencia interna abierta. La consulta terminó funcionando como un mecanismo de definición y deja ahora un liderazgo más claro dentro de esa corriente política.
Otro aspecto que empieza a evaluarse es el impacto que esta victoria puede tener en el discurso de campaña. Valencia llega fortalecida al siguiente tramo del proceso electoral y con la posibilidad de presentarse como la candidata que logró concentrar el respaldo de su sector antes de la primera vuelta, una carta política que suele utilizarse para proyectar capacidad de convocatoria y organización.
Sin embargo, el camino hacia la presidencia apenas comienza. En el escenario nacional aparecerán otras candidaturas que representan sectores distintos del electorado, lo que abre una competencia amplia en la que cada bloque intentará consolidar su base de apoyo mientras busca atraer votantes indecisos.
Con la consulta ya definida, la carrera presidencial entra ahora en una etapa distinta. Las campañas deberán ampliar su presencia en las regiones, construir alianzas y posicionar propuestas en un electorado que seguirá con atención el rumbo que tomará el país en los próximos años.










