Los daños en el Acuario, superan los $500 millones, mientras que reportan que cientos de especie se escaparon en pleno huracán.
Las repercusiones del paso del huracán Iota se sintieron con fuerza en Santa Marta. Familias y negocios fueron afectados, y el Acuario no fue la excepción.
El 16 de noviembre, funcionarios del Acuario gestionaban la evacuación de turistas mientras que trataban de proteger la vida de las especies acuáticas.

El Acuario sufrió importantes daños en su infraestructura física por el coletazo del huracán Iota.
La potencia de las olas, producidas por el coletazo del huracán Iota, perforaron las estructuras de las piscinas naturales y ocasionaron la salida de cientos de peces.
Diez tiburones, cardúmenes de jureles y por lo menos 75 especies de sábalo, salieron del acuario y se adentraron al mar, escapando de la fuerte corriente.
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MILLONARIAS PÉRDIDAS
Cinco días después aún se sigue haciendo un recuento de los daños, pues además de los animales la infraestructura también resultó muy afectada.
Tanta fue la fuerza del mar, que una pared de 15 metros que protegía la piscina de los delfines, colapsó. Dos de los delfines más expertos, fueron liberados al mar.
Por el impacto de las olas, dos de los delfines más expertos en mar abierto fueron liberados.