Un cachorro de sólo tres meses, estaría en grave estado de salud, según su dueña, después de ser vacunado por la Alcaldía Distrital.
Jennifer Monterrosa nunca pensó que con aceptar que su perro, de sólo tres meses, fuera vacunado en una jornada de la Alcaldía, iba a arriesgar su vida.
‘Draky’ como fue bautizado, es un perrito mestizo que se caracterizaba por su energía inalcanzable. Debido a su corta vida, aún no tenía todas las vacunas.

Casi paralizado, desorientado y botando líquido por la boca; así quedó Draky después de la vacuna.
Por eso, a su dueña se le hizo bien aceptar el ofrecimiento de los funcionarios, que se acercaron hasta su vivienda ubicada en el barrio La Ciudadela.
Según relata, primero lo inyectaron, pero el profesional insistió en colocar una segunda dosis, porque la primera se había derramado. Todo cambió desde ahí.
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NO HAY RESPUESTAS
Jennifer, registró el cambio inmediato que tuvo su cachorro. Estaba desorientado, paralizado, no podía tenerse en pie, y botaba un líquido blanco por la boca.
De inmediato increpó a los funcionarios de la jornada, pero estos le dijeron que no tenía protocolos para estos casos. Que si moría, podrían gestionar su recogida.
El veterinario de la jornada a cargo de la Alcaldía, afirmó que no responderían por un solo caso.