La Localidad Histórica Rodrigo de Bastidas atraviesa uno de sus periodos de mayor intervención en años, con proyectos de saneamiento básico, vías, parques y mejoras comunitarias que cambian la vida en más de una docena de barrios.
El movimiento de maquinaria, la apertura de zanjas, las juntas técnicas con comunidades y los recorridos en obra se han convertido en una escena habitual en la Localidad 2 de Santa Marta. Desde muy temprano hasta entrada la tarde, varios sectores viven un proceso de intervención que apunta a resolver problemas históricos en saneamiento, espacio público y movilidad.
Así lo manifestó el alcalde de esta localidad Eduardo Jaramillo, quien detalló los avances de los proyectos incluidos en el Plan de Desarrollo 2024–2027 del Gobierno Distrital. Lejos de limitarse a cifras o listados, el balance puso sobre la mesa un mensaje: la transformación territorial se construye desde los barrios.
Las obras que cambian la vida cotidiana
Jaramillo, confirmó que más de 20 intervenciones están en marcha en la Localidad 2, cada una con características distintas, pero conectadas por un mismo objetivo, el cual es, mejorar las condiciones diarias de miles de familias.
Entre ellas destacan los 300 metros de redes de alcantarillado en Altos del Divino Niño, una obra esperada durante cuatro décadas por una comunidad que convivió con rebosamientos, malos olores y permanentes fallas en el sistema.
También avanza la construcción de una cancha recreodeportiva en El Oasis, diseñada para que niños y jóvenes cuenten con un espacio seguro para actividades deportivas. En Altos de Bahía Concha toma forma un parque comunitario que surgió de un trabajo conjunto con la Junta de Acción Comunal y que promete convertirse en un punto de encuentro familiar.
A estos proyectos se suman seis tramos pavimentados a través del programa Transformando mi Barrio, ejecutados con la Edus, así como nuevas vías en La Esperanza, San Martín, Bastidas, María Eugenia y otros sectores estratégicos. Varios de estos trabajos están a pocas semanas de ser entregados.
Taganga: un corregimiento que empieza a ver soluciones
El corregimiento de Taganga también entra en el listado de prioridades. Allí se construyen 300 metros de placa huella entre Dumaruka y el casco urbano, obra que ya supera el 60% de avance, además de 600 metros pavimentados en el acceso al megacolegio, una vía clave para estudiantes y rutas de transporte.
En paralelo, continúa el proceso de socialización de la planta desalinizadora, un proyecto conjunto del Gobierno Nacional y el Distrito para resolver de forma estructural el suministro de agua potable en el corregimiento, una deuda histórica para su población.
El Mercado Público, un frente que requiere atención inmediata
Durante la ronda de medios, Jaramillo anunció una intervención integral en el mercado público, una zona golpeada por problemas de espacio, seguridad y convivencia. El plan incluye recuperación del entorno urbano, apoyo a comerciantes y estrategias articuladas frente a denuncias de extorsión.
Todas las dependencias distritales participarán en esta toma integral con el propósito de generar cambios visibles y sostenibles.
Saneamiento básico: el eje de toda la estrategia
Gran parte de las inversiones se concentran en mejorar la infraestructura sanitaria. Las obras incluyen la terminación de la EBAR Norte, la construcción del colector Bellavista y la reactivación del colector Pescaíto, proyecto que permaneció desfinanciado en la administración anterior y hoy vuelve a avanzar.
Según Jaramillo, estas intervenciones permitirán superar los derramamientos de aguas residuales que afectan al Centro Histórico, El Prado, Bellavista, el Mercado Público y barrios como San Jorge, San Fernando y 20 de Julio.
Vías principales y reparcheo: una deuda que empieza a saldarse
La Edus también adelanta un programa de reparcheo y reposición de placas en avenidas principales. Los recursos ya están asegurados y el proceso de contratación está en curso. El objetivo es intervenir los tramos más deteriorados de la malla vial y mejorar la circulación durante la temporada alta.
Participación comunitaria con decisiones reales
El alcalde local destacó el modelo de participación que permite a cada Junta de Acción Comunal administrar hasta 80 millones de pesos para pequeñas obras priorizadas por los mismos habitantes. Este esquema fortalece la transparencia y acelera soluciones en los sectores.
Además, Jaramillo subrayó que las puertas de la administración local están abiertas a todos los liderazgos, sin distinciones partidistas.