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CardioVida cierra su unidad cardiovascular en el HJMB tras seis años de servicio

por Ivon Camila Solera Argaez
El cierre de la unidad cardiovascular operada por CardioVida en el Hospital Julio Méndez Barreneche pone fin a seis años de atención cardiológica especializada en Santa Marta.

El cierre de la unidad cardiovascular operada por CardioVida en el Hospital Julio Méndez Barreneche pone fin a seis años de atención cardiológica especializada en Santa Marta.

El cierre de la unidad cardiovascular operada por CardioVida en el Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche marca el final de un ciclo que durante seis años representó un referente en la atención cardiológica especializada para los habitantes de Santa Marta y el departamento del Magdalena.

La decisión, que deja a centenares de pacientes sin acceso inmediato a servicios cardiovasculares de alta complejidad dentro de esta institución, tiene un profundo impacto no solo en la prestación del servicio, sino en la memoria reciente de la salud pública del territorio.

Una etapa que transformó la atención cardiovascular en el HJMB

Desde 2019, CardioVida asumió el liderazgo de la atención cardiovascular en el hospital, incorporando servicios que elevaron significativamente el estándar de diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del paciente cardiológico.

Durante este periodo, se consolidaron áreas clave como:

  • Cirugía cardiovascular
  • Unidad de Cuidados Coronarios (UCC)
  • Hemodinamia y cardiología invasiva
  • Cardiología no invasiva
  • Rehabilitación cardiológica

Consulta especializada para adultos y población pediátrica

Este modelo permitió que pacientes que antes debían desplazarse a otras ciudades para procedimientos complejos, pudieran recibir atención integral en Santa Marta, con oportunidad clínica y soporte tecnológico.

Más de 39 mil atenciones: cifras que hablan del alcance del servicio

Entre abril de 2019 y diciembre de 2025, la alianza entre CardioVida y el HJMB dejó cifras que evidencian la magnitud del servicio prestado:

39.331 atenciones integrales entre consultas e interconsultas de cardiología

34.254 procedimientos de cardiología no invasiva, incluyendo ecocardiogramas, electrocardiogramas, holter, monitoreos de presión arterial y mesa basculante

2.688 pacientes atendidos en la Unidad de Cuidados Coronarios

2.305 procedimientos de hemodinamia, como cateterismos, angioplastias, implantes de marcapasos, resincronizadores y arteriografías periféricas

84 cirugías cardiovasculares que salvaron vidas mediante revascularizaciones y reemplazos valvulares

Estas cifras no solo representan números, sino historias clínicas que encontraron respuesta oportuna en momentos críticos.

Acceso a tecnología y talento humano especializado en el territorio

Uno de los aportes más significativos de CardioVida fue acercar a la región tecnología médica avanzada y un equipo humano altamente calificado en cardiología clínica, quirúrgica e intervencionista.

El fortalecimiento de la cultura de prevención, el diagnóstico temprano y la rehabilitación permitió mejorar la calidad de vida de cientos de pacientes que confiaron en este modelo de atención.

La presencia de una Unidad de Cuidados Coronarios equipada y funcional dentro del hospital público significó un cambio estructural en la capacidad de respuesta frente a emergencias cardíacas.

Pacientes, familias y equipo médico: el corazón del proceso

Más allá de la infraestructura y los procedimientos, el valor diferencial estuvo en el enfoque humano del servicio. Pacientes y familiares encontraron acompañamiento permanente en procesos complejos y de alta carga emocional.

El equipo de médicos, enfermeros, especialistas y personal asistencial fue el pilar para sostener una atención con altos estándares de calidad y vocación de servicio.

La relación construida con la comunidad permitió posicionar la atención cardiovascular como una prioridad dentro del sistema hospitalario local.

El cierre: un capítulo que termina con sentimientos encontrados

La salida de CardioVida del hospital representa el cierre de una etapa significativa. Por un lado, la frustración de no poder continuar con la prestación del servicio dentro de la institución; por otro, la satisfacción de lo construido y del impacto logrado en la salud de la población.

La entidad atribuye su retiro a una serie de dificultades administrativas y financieras que hicieron inviable la continuidad del modelo operativo dentro del hospital. Tras varios años de intentos por sostener el servicio, la decisión final fue cerrar este capítulo.

Un legado que permanece en la salud del Magdalena

Aunque la operación en el HJMB termina, el legado de CardioVida permanece en:

  • Pacientes recuperados
  • Procesos de rehabilitación exitosos
  • Cultura de prevención fortalecida
  • Talento humano formado y capacitado

Protocolos y estándares que elevaron la atención cardiovascular en el hospital

Cada procedimiento realizado, cada diagnóstico oportuno y cada cirugía exitosa se traduce en una huella profunda en la historia reciente de la salud pública de Santa Marta.

La importancia estratégica de la cardiología en hospitales públicos

La experiencia deja en evidencia la relevancia de contar con servicios cardiovasculares de alta complejidad dentro de hospitales públicos regionales. Las enfermedades cardíacas siguen siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en Colombia, y el acceso oportuno a estos servicios puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El caso del HJMB demuestra cómo una alianza estratégica permitió, durante varios años, responder a esa necesidad con eficiencia y calidad.

CardioVida expresa gratitud y reconocimiento a la comunidad

CardioVida extiende su agradecimiento a los pacientes, sus familias y a todo el equipo humano que hizo posible este proceso. La confianza depositada fue el motor para sostener un servicio que priorizó siempre la vida y el bienestar del corazón de los magdalenenses.

El reconocimiento también se dirige a los profesionales de la salud que, con ética y compromiso, construyeron día a día una atención digna y especializada.

Aunque las puertas se cierran en el Hospital Julio Méndez Barreneche, la misión que impulsó este proyecto trasciende el espacio físico. El impacto logrado durante seis años se refleja en cientos de historias de esperanza, recuperación y nuevas oportunidades de vida.

El cierre de este capítulo no borra lo construido. Por el contrario, deja un precedente sobre la importancia de fortalecer los servicios cardiovasculares en la red pública hospitalaria y de reconocer el valor de los modelos que priorizan calidad, tecnología y humanización en la atención.

La historia reciente de la cardiología en Santa Marta no puede contarse sin mencionar el papel que desempeñó CardioVida dentro del HJMB. Un ciclo que termina, pero cuyo legado sigue latiendo en cada corazón que fue atendido a tiempo.

VER; Deuda de $5.000 millones compromete la operación de Cardiovida en Santa Marta

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