La Corporación Autónoma Regional del Magdalena lideró la jornada en el marco del Día de la Tierra, tras un proceso de recuperación de aves afectadas por el tráfico ilegal, reforzando el llamado a proteger la fauna silvestre en el Magdalena.
La liberación de ocho flamencos rosados en uno de los complejos lagunares más importantes del país, como lo es la Ciénaga Grande de Santa Marta, se convirtió en la acción central con la que la Corporación Autónoma Regional del Magdalena marcó la conmemoración del Día de la Tierra, una intervención que, además de su valor ambiental, deja un mensaje directo frente a la protección de la fauna silvestre en el departamento.
Las aves, identificadas como flamenco rosado, habían sido recuperadas por la autoridad ambiental luego de estar en condiciones de cautiverio, algunas llegaron mediante entregas voluntarias y otras fueron decomisadas en el municipio de Ciénaga en medio de operativos contra el tráfico ilegal de especies.
Todo el proceso de rehabilitación se llevó a cabo en el Centro de Atención, Valoración y Rescate de Fauna Silvestre de Corpamag, donde se evaluó su estado de salud y su comportamiento antes de autorizar su retorno al ecosistema, un paso necesario teniendo en cuenta que estas aves cumplen funciones determinantes en la dinámica de los cuerpos de agua, como el control de pequeños organismos y la circulación de nutrientes.
La jornada se desarrolló en el sector del barrio San Juan, un punto habitual de embarque para pescadores y considerado estratégico por la presencia constante de estas aves, allí la entidad ambiental también mantiene trabajo con comunidades para promover iniciativas de avistamiento, una alternativa que empieza a consolidarse como opción económica en la zona.
En la actividad participaron directivos de Corpamag, su equipo técnico, asociaciones de pescadores y líderes comunitarios, quienes coincidieron en que la presencia de flamencos no solo representa un indicador ambiental, también abre oportunidades para fortalecer el turismo de naturaleza en este territorio.
Desde el componente técnico se explicó que cada liberación implica un seguimiento riguroso, debido a que muchos animales llegan en condiciones delicadas tras el cautiverio, lo que reduce sus probabilidades de supervivencia si no se cumple con un proceso adecuado, además se reiteró que la extracción de fauna silvestre genera impactos directos en los ecosistemas y riesgos para la salud humana.
La autoridad ambiental insistió en el llamado a la ciudadanía para frenar prácticas ilegales como la captura y tenencia de especies, advirtiendo que este tipo de casos aún se registran en distintas zonas del Magdalena y que están sujetos a sanciones.
En los últimos años se ha incrementado la presencia de flamencos rosados en la Ciénaga Grande de Santa Marta, un comportamiento que suele asociarse con mejoras en las condiciones del ecosistema, aunque especialistas advierten que estos avances requieren continuidad en las acciones de protección y control.
De acuerdo con la Resolución 0126 de 2024 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, esta especie se encuentra catalogada como amenazada en el país, lo que obliga a reforzar medidas de conservación y vigilancia.
La liberación deja un mensaje claro desde la autoridad ambiental, recuperar la fauna es posible, pero evitar que vuelva a caer en redes ilegales sigue siendo el desafío que define el impacto real de estas acciones en el territorio.