Bajo el liderazgo de Carlos Jaramillo Ríos, la Cámara de Comercio proyecta a ocho empresas del Magdalena en el mercado chileno, fortaleciendo la innovación y la ruta de internacionalización bajo la estrategia Connect 2040.
El ecosistema empresarial del Magdalena acaba de marcar un hito en su ruta hacia la competitividad global, pues bajo el liderazgo de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, ocho empresas aterrizaron en Santiago de Chile. Esta delegación, parte de un grupo de 50 compañías del Caribe, no solo busca conocer nuevas herramientas, sino sentar las bases de una internacionalización real y tangible para el talento local.
Detrás de este despliegue de gestión se encuentra la visión de Carlos Jaramillo Ríos, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio, quien ha sido el motor fundamental para que estas alianzas se conviertan en realidades de mercado. Jaramillo Ríos ha enfatizado que la internacionalización es una ruta obligatoria para el crecimiento, por lo cual, bajo su dirección, la entidad se ha enfocado en abrir puertas estratégicas para las pymes de la región.
El directivo ha señalado que estos espacios son puentes de oro, ya que permiten a los empresarios entender las dinámicas de un mercado sofisticado como el chileno, mientras fortalecen sus capacidades de innovación. Esta misión es un reflejo de la estrategia Connect 2040, la visión de ciudad que busca integrar a Santa Marta en los flujos globales de comercio, asegurando que el territorio sea visto como un nodo de desarrollo constante.
Las empresas participantes, vinculadas al proyecto Futurizza, han cumplido una agenda frenética en la capital chilena, destacando en el panel «De la conexión a la acción: Chile y Colombia creando nuevas oportunidades». En este escenario, la delegación samaria fue protagonista, visibilizando el potencial productivo del Magdalena ante inversionistas que hoy ven en el Caribe colombiano un aliado fértil para el intercambio de servicios.
La gira ha incluido paradas en centros de vanguardia como La Fábrica, donde se gestan ecosistemas de ciencia, así como encuentros con HubMeet y la Cámara de Comercio de Santiago. Estas reuniones han permitido la transferencia de conocimiento y la creación de redes de contacto que facilitarán que los productos del Magdalena crucen fronteras con mayor agilidad, rompiendo las barreras tradicionales del comercio regional.
Este ejercicio de diplomacia comercial es la prueba de que, cuando existe una articulación seria entre el sector privado y las instituciones, el crecimiento es inevitable para todos los sectores involucrados. La Cámara de Comercio, bajo la batuta de Carlos Jaramillo Ríos, reafirma su rol como el gran articulador del desarrollo, impulsando a los empresarios a pensar más allá de los límites locales y a ver en Chile un socio estratégico.
Al cierre de esta jornada, lo que regresa al territorio es un bagaje técnico renovado y acuerdos de cooperación en ciernes, junto a una mentalidad empresarial mucho más globalizada. Esto posiciona a Santa Marta no solo como un destino turístico, sino como una potencia emergente en la exportación de tecnología e innovación, contribuyendo directamente a la consolidación de una economía local mucho más robusta y diversificada.