Las playas de Santa Marta están ‘inundadas’ de vendedores informales, el problema se agudiza para turistas y para el comercio formal, que pide a las autoridades tomar medidas.
Ante la falta de empleo y oportunidades, los inmigrantes se han tomado las calles de la ciudad, buscando generar ingresos para subsistir a través de ventas informales, afectando el comercio local.
Según la Promotora turística de El Rodadero se han contado más de 500 nuevos informales en las últimas tres semanas y cada día se suman más.
Vendedores informales invaden los sectores de la playa.