Home Portada ¿Puede la cooperación internacional cambiar el rumbo del Magdalena?

¿Puede la cooperación internacional cambiar el rumbo del Magdalena?

por Álvaro Quintana Mendoza
Autoridades nacionales y locales durante la instalación de la Mesa de Cooperación del Magdalena, que integra al departamento al Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia y busca convertir recursos internacionales en proyectos concretos para el territorio.

El departamento entra a un sistema nacional que ya mueve millones de dólares, con la promesa de convertir esos recursos en proyectos reales que impacten empleo, campo y desarrollo social.

El Magdalena acaba de dar un paso que puede marcar su futuro en materia de inversión y desarrollo, con la instalación de la Mesa de Cooperación Territorial, un espacio que lo integra oficialmente al Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia como el territorio número 27 en este esquema de articulación, lo que abre la puerta a una gestión más organizada de recursos internacionales en una región que históricamente ha tenido dificultades para traducir la ayuda en resultados concretos.

Un sistema que ya mueve millones

La entrada del Magdalena a este sistema no parte de cero, entre 2019 y 2026 el departamento ha logrado movilizar cerca de 20 millones de dólares en cooperación internacional, según cifras del sistema Cíclope de APC Colombia, recursos que han llegado a proyectos en distintas zonas, aunque con una cobertura todavía limitada frente a las necesidades del territorio.

La instalación de esta mesa busca corregir ese desbalance, organizando la manera en que se identifican prioridades y se ejecutan iniciativas, con un enfoque que apunta a sectores clave como el desarrollo productivo rural, la sostenibilidad ambiental, la transición energética, la competitividad y la inclusión social, áreas que concentran buena parte de los desafíos del departamento.

La apuesta del Gobierno y el territorio

El proceso fue liderado por la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena, en articulación con entidades como la Cancillería y el Departamento Nacional de Planeación, en una señal de que el Gobierno nacional busca fortalecer su presencia en las regiones a través de la cooperación internacional, alineando estos recursos con las prioridades locales.

Desde el Gobierno se ha planteado que esta estrategia no solo busca canalizar recursos, también reorganizar el modelo de desarrollo, apostándole a temas como la migración con enfoque de derechos, la transición hacia economías legales y la acción climática, especialmente en regiones con potencial energético y agrícola como el Magdalena.

Un reto que va más allá de Santa Marta

Aunque ciudades como Santa Marta, Ciénaga, Fundación o Aracataca concentran buena parte de los proyectos actuales, uno de los principales desafíos será ampliar el alcance hacia otros municipios, muchos de los cuales no han tenido acceso sostenido a este tipo de iniciativas, a pesar de enfrentar condiciones de desigualdad y rezago económico.

El departamento cuenta con 29 municipios además del distrito de Santa Marta, y la meta es que la cooperación deje de concentrarse en pocos territorios, logrando una distribución más equilibrada que responda a las realidades locales, especialmente en zonas rurales donde los indicadores sociales siguen siendo críticos.

Lo que está en juego con esta mesa

Actualmente, el Magdalena tiene 33 proyectos en implementación y 29 cooperantes activos, cifras que reflejan una base importante, pero que también evidencian la necesidad de una mejor coordinación para evitar duplicidades y aumentar el impacto de cada intervención, algo que precisamente busca esta mesa como espacio de articulación.

El sector empresarial también entra en esta dinámica, con la participación de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, que plantea la cooperación como una oportunidad para fortalecer el tejido productivo, impulsar la competitividad y conectar las necesidades locales con oportunidades internacionales de inversión.

Entre expectativas y resultados

La creación de esta mesa llega en un momento en el que el discurso sobre desarrollo territorial exige resultados medibles, no solo anuncios, en ese contexto, la clave estará en la capacidad de traducir los acuerdos en proyectos ejecutados, con impacto real en empleo, productividad y calidad de vida.

El ingreso del Magdalena al sistema nacional de cooperación no garantiza cambios inmediatos, pero sí redefine el escenario, ahora el departamento cuenta con una estructura formal para gestionar recursos, priorizar necesidades y coordinar actores, lo que puede marcar la diferencia si logra mantenerse activo y enfocado en resultados.

El verdadero examen no será la instalación de la mesa, será lo que ocurra después, cuando los proyectos comiencen a ejecutarse y se mida si estos recursos logran llegar a las comunidades que históricamente han estado por fuera de las grandes inversiones.


Te podría interesar