La universidad inicia operaciones en Córdoba con programas enfocados en el territorio, ampliando cobertura para jóvenes que no tenían acceso a formación profesional.
Un total de 250 estudiantes comenzaron su proceso de formación superior en Montelíbano, Córdoba, tras la llegada de la Universidad del Magdalena a esta zona del país, en una estrategia que busca ampliar el acceso a la educación en territorios donde históricamente ha sido limitado.
El inicio de actividades académicas está a cargo del Centro para la Regionalización de la Educación y las Oportunidades (CREO), una estructura con la que la institución viene extendiendo su oferta educativa fuera del Magdalena, llevando programas a municipios que no cuentan con cobertura suficiente en educación superior.
Este nuevo frente en Córdoba se desarrolla en articulación con el Ministerio de Educación Nacional, a través del Plan Integral de Cobertura y la estrategia “Educación Superior en tu Colegio”, lo que permite que jóvenes de sectores rurales, comunidades indígenas y familias de bajos recursos ingresen al sistema educativo sin asumir costos de matrícula.
Para el periodo 2026-I, los estudiantes admitidos acceden a programas diseñados con base en las necesidades del territorio, entre ellos Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, Tecnología en Educación Física, Recreación y Deporte, Tecnología en Artes Musicales, Tecnología en Atención Integral a la Primera Infancia y Técnico Profesional en Prevención de Riesgos Laborales, áreas que responden a dinámicas sociales, culturales y laborales del sur de Córdoba.
La apuesta no se limita a aumentar cobertura. Desde la universidad se plantea como un proceso que busca generar impacto en las comunidades, formando profesionales que puedan incidir directamente en sus entornos. En ese sentido, la regionalización se convierte en una herramienta para reducir brechas y evitar que los jóvenes tengan que desplazarse a otras ciudades para continuar sus estudios.
Dentro de los estudiantes beneficiados hay presencia de comunidades indígenas, especialmente del pueblo zenú, lo que marca un cambio en el acceso a oportunidades educativas en zonas donde este tipo de formación no era una opción real. La posibilidad de estudiar cerca de sus territorios permite, además, que el conocimiento adquirido tenga un impacto directo en sus comunidades.
Los docentes vinculados a este proceso también destacan que la formación no solo apunta a lo académico, sino al fortalecimiento de la identidad cultural y social del territorio, especialmente en programas como Artes Musicales y Literatura, que pueden convertirse en herramientas para preservar y proyectar expresiones locales.
De manera paralela, el proyecto contempla la adecuación de infraestructura para garantizar condiciones adecuadas de formación. Actualmente se adelanta una inversión cercana a los 4.500 millones de pesos para la intervención del Centro de Recursos Educativos de Montelíbano (CREM), espacio que será utilizado como sede académica.
La adecuación incluye aulas, salas de informática, espacios multipropósito y áreas administrativas, con el objetivo de consolidar un entorno que permita el desarrollo continuo de la oferta educativa. Según lo proyectado, estas obras podrían estar listas en un plazo aproximado de seis meses, lo que permitiría trasladar las actividades a una sede definitiva.
La llegada de la Universidad del Magdalena a Montelíbano se enmarca dentro de su plan de expansión y regionalización, con el que busca posicionarse en diferentes zonas del país y responder a la demanda de educación superior en regiones con baja cobertura.
Con este inicio de actividades, la institución suma un nuevo territorio a su operación académica, mientras que para los estudiantes representa la posibilidad de acceder a formación profesional sin salir de su entorno, en un contexto donde la educación sigue siendo uno de los principales retos en zonas apartadas.