Tras el éxito del Global Big Day Corpamag destaca el compromiso de los observadores en el Magdalena, quienes se sumaron a esta jornada mundial para documentar el paso de las especies migratorias y fortalecer la protección de nuestros ecosistemas estratégicos.
El pasado sábado, el cielo del Magdalena dejó de ser un simple paisaje para convertirse en una autopista invisible donde se registraron miles de viajeros que no conocen fronteras, pues en el marco del Global Big Day, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena -Corpamag, se puso al frente de esta gran movilización de ciencia ciudadana que hoy deja resultados esperanzadores para la biodiversidad regional, demostrando que nuestros humedales y bosques siguen siendo estaciones de paso vitales para las aves que cruzan el continente y que, gracias a la gestión de Corpamag, encuentran refugio en medio de su larga travesía.
La importancia de esta jornada, que coincidió con el Día Mundial de las Aves Migratorias, trascendió lo académico para convertirse en un ejercicio de conexión profunda con el entorno donde Corpamag actuó como el gran articulador de una red de ciudadanos, científicos y aficionados que recorrieron las rutas con binoculares en mano, entendiendo que cada registro logrado es una herramienta de conservación fundamental, ya que el Magdalena tiene una responsabilidad inmensa al ser el receptor de la migración boreal y, por ello, el equipo técnico de Corpamag estuvo presente garantizando que la información recolectada sirva para blindar estos corredores biológicos.
Un santuario protegido por Corpamag entre el mar y la sierra
Durante la actividad, la estrategia de Corpamag permitió cubrir puntos neurálgicos donde la vida silvestre se manifestó con vigor, abarcando desde la majestuosidad de la Ciénaga Grande de Santa Marta hasta los bosques nublados de San Lorenzo y Minca, pasando por sectores como Las Tinajas, Guachaca, Taganga y las tierras bajas de Aracataca, logrando que la diversidad de climas del departamento aportara un registro variado que incluyó desde pequeños playeros hasta imponentes aves de presa que encuentran en el Magdalena el alimento y el descanso necesario, siempre bajo el monitoreo constante de los expertos de Corpamag que acompañaron los recorridos.
Walberto Naranjo, ornitólogo y veterinario del Centro de Fauna de Corpamag, enfatizó tras la jornada que Colombia mantiene su liderazgo en avistamientos no por azar, sino por una riqueza natural que nos obliga a ser guardianes permanentes, señalando además que este Global Big Day fue la oportunidad perfecta para que la comunidad comprendiera que la presencia de chorlitos, patos o las coloridas reinitas en nuestros espejos de agua es un indicador de salud ecosistémica que Corpamag busca preservar frente a amenazas críticas como la deforestación y la contaminación de las fuentes hídricas en todo el territorio.
Ciencia y gestión ambiental desde Corpamag
El compromiso de Corpamag en esta cita anual fue más allá del simple conteo numérico del pasado sábado, pues el objetivo central sigue siendo generar una conciencia colectiva sobre la fragilidad de los humedales del sur del departamento y la urgencia de mantener conectadas las áreas protegidas, debido a que sin el trabajo técnico de Corpamag y el apoyo de los observadores locales, sería imposible mapear con precisión los cambios que el clima y la actividad humana provocan en estos patrones de vuelo tradicionales que cruzan nuestra geografía cada temporada.
Ahora que se consolidan los registros en la plataforma GBD Colombia, el Magdalena ratifica su aporte para que el país mantenga su hegemonía en el ranking mundial de biodiversidad, pero más allá de la estadística, el éxito real para Corpamag radica en haber movilizado a una ciudadanía que hoy ve en el turismo de naturaleza y en la educación ambiental las herramientas clave para el desarrollo regional, de modo que Corpamag agradece a todos los que se sumaron a esta fiesta de plumas y colores que nos recordó, una vez más, que somos el hogar de los viajeros más valientes del mundo natural.