Home Portada Lo que pasó en la Semana Cultural de Unimagdalena terminó sorprendiendo hasta a los mismos estudiantes

Lo que pasó en la Semana Cultural de Unimagdalena terminó sorprendiendo hasta a los mismos estudiantes

por Álvaro Quintana Mendoza
Miles de estudiantes y asistentes llenaron el campus de Unimagdalena durante el cierre de la Semana Cultural 2026, una de las celebraciones más concurridas de los últimos años.

Miles de personas llenaron el campus durante cuatro días de conciertos, actividades culturales y encuentros académicos que convirtieron el aniversario 64 de la Universidad del Magdalena en una de las celebraciones más recordadas de los últimos años.

La Universidad del Magdalena cerró una Semana Cultural que terminó desbordando las expectativas dentro y fuera del campus universitario. Lo que inicialmente parecía una agenda académica y recreativa por los 64 años de la institución, terminó convirtiéndose en una celebración masiva que reunió a estudiantes, docentes, egresados y funcionarios en medio de conciertos, competencias deportivas, muestras culturales y actividades de integración.

Durante cuatro días, la Alma Mater vivió un ambiente distinto. Los pasillos, escenarios deportivos y zonas culturales permanecieron llenos desde tempranas horas, mientras miles de estudiantes participaban en cada una de las actividades organizadas por la institución.

El cierre fue quizás el momento más impactante de toda la programación. La noche cultural reunió a artistas nacionales y a una multitud que convirtió el campus en una verdadera fiesta universitaria, marcada por el vallenato, el pop latino y la música urbana.

La fiesta que encendió el campus

Uno de los momentos más esperados llegó con las presentaciones musicales. La Universidad logró reunir en tarima a figuras reconocidas del panorama nacional, generando un ambiente que pocas veces se había visto en el campus.

El cantante vallenato Iván Villazón fue uno de los artistas más aplaudidos de la noche. Su presentación despertó nostalgia, emoción y un fuerte sentimiento de identidad entre estudiantes y asistentes que corearon clásicos del vallenato durante gran parte del concierto.

También estuvo presente Diego Daza, quien regresó a la Universidad después de varios años y encontró un escenario completamente encendido por el público universitario.

La mezcla de ritmos continuó con Gusi, artista que logró conectar rápidamente con los jóvenes gracias a la combinación de sonidos tradicionales y pop latino. Su show terminó siendo uno de los más comentados de la jornada cultural.

La música urbana tampoco quedó por fuera. Las presentaciones de Tomy Music y del dúo Rayo & Toby mantuvieron la energía del público hasta el final de la noche, cerrando una jornada que muchos estudiantes calificaron como una de las mejores celebraciones culturales recientes dentro de la universidad.

Mucho más que conciertos

Aunque los artistas fueron protagonistas, la Semana Cultural no giró únicamente alrededor de la música. Desde el inicio de la programación, la Universidad apostó por una agenda mucho más amplia, enfocada en fortalecer la integración y el sentido de pertenencia entre toda la comunidad universitaria.

Las actividades deportivas, encuentros académicos, muestras artísticas y espacios recreativos permitieron que estudiantes de distintas facultades compartieran escenarios fuera de las aulas.

Uno de los aspectos más destacados fue precisamente el ambiente de convivencia que se vivió durante toda la semana. La programación logró reunir a jóvenes provenientes de diferentes regiones del país, muchos de ellos estudiantes que llegaron a Santa Marta desde municipios apartados y otras ciudades para construir su proyecto profesional en Unimagdalena.

La Semana Cultural terminó funcionando también como un espacio de encuentro entre distintas culturas, acentos y tradiciones regionales.

El liderazgo del rector volvió a tomar fuerza

Dentro de la comunidad universitaria, gran parte de los comentarios positivos alrededor del evento terminaron apuntando hacia el rector Pablo Vera Salazar, quien desde hace varios años viene impulsando actividades enfocadas en bienestar, inclusión y fortalecimiento institucional.

Muchos estudiantes resaltaron precisamente el esfuerzo de la Universidad por construir espacios que no solamente estén ligados a la academia, sino también a la formación humana y cultural.

Uno de los testimonios que más llamó la atención fue el de Estefany Cisnero Simanca, estudiante con discapacidad auditiva, quien destacó el acompañamiento recibido durante la jornada cultural, incluyendo apoyo de interpretación para poder disfrutar plenamente de los conciertos y actividades.

Ese tipo de detalles terminó fortaleciendo la percepción de una universidad que busca abrir espacios incluyentes para toda la comunidad estudiantil.

Una universidad que se volvió escenario de integración

La Semana Cultural también permitió mostrar otra cara de la Universidad del Magdalena. Más allá de las clases y la formación profesional, el campus se transformó durante varios días en un escenario de encuentro para estudiantes, docentes, egresados y funcionarios.

La celebración dejó imágenes poco comunes: facultades completas compartiendo actividades deportivas, estudiantes representando expresiones culturales de distintas regiones y miles de jóvenes reunidos alrededor de una programación pensada para fortalecer identidad universitaria.

Desde Bienestar Universitario resaltaron precisamente esa capacidad de convocatoria que tuvo el evento. La participación masiva durante cada jornada confirmó el impacto que siguen teniendo estos espacios dentro de la vida estudiantil.

La celebración que dejó huella en Unimagdalena

Al finalizar la programación, la sensación dentro del campus era clara. La Semana Cultural 2026 no terminó siendo únicamente una celebración de aniversario, también se convirtió en una muestra del momento que vive actualmente la Universidad del Magdalena.

La institución logró reunir cultura, deporte, inclusión, música y academia en una sola agenda que durante cuatro días mantuvo completamente activa a la comunidad universitaria.

Y mientras las luces del último concierto se apagaban y los estudiantes comenzaban a abandonar el campus, muchos coincidían en algo: hacía tiempo una Semana Cultural no generaba tanta conexión, tanta asistencia y tanto orgullo alrededor de Unimagdalena.

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