El PMA y la Alcaldía confirmaron el avance del apoyo que desde octubre reciben cientos de familias samaria en recuperación. Las transferencias monetarias permitieron que 443 hogares adquirieran alimentos esenciales durante los meses posteriores a las lluvias.
Desde octubre, la asistencia alimentaria implementada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y acompañada por la administración distrital ha sido una pieza clave para estabilizar la situación de 443 familias golpeadas por la ola invernal de agosto. El mecanismo, basado en transferencias monetarias, permitió que 1.509 personas aseguraran alimentos de acuerdo con sus propias necesidades, una medida que alivió semanas críticas en sectores donde las lluvias causaron daños materiales y afectaciones económicas.
El proceso contempló tres ciclos de entrega. Cada integrante del hogar recibió $85.000 en cada uno, dos ya ejecutados y un último programado para diciembre. El sistema fue valorado por la capacidad que ofrece a las familias de elegir qué comprar, cómo distribuir sus recursos y en qué momento utilizarlos. La asistencia se concentró en los barrios San Jorge, San Fernando, El Pando y Bastidas, zonas donde las inundaciones impactaron con más fuerza.
Una visita que confirmó resultados en territorio
La revisión oficial estuvo encabezada por el director de país del PMA, Nils Grede, quien llegó a la ciudad para verificar directamente cómo fluye el programa. La jornada combinó análisis técnico con presencia en terreno, lo que permitió contrastar datos con experiencias reales.
El recorrido inició en San Jorge, en un punto de pago de Efecty. Allí se constató que las familias están recibiendo los recursos sin contratiempos. También se escucharon testimonios de beneficiarios que explicaron cómo reorganizaron su alimentación durante estos meses y cómo el apoyo económico les permitió cubrir necesidades básicas de manera oportuna.
Más tarde, la comitiva se trasladó a Bastidas, donde se adelantó un grupo focal con la comunidad. Fue un espacio que permitió conocer de primera mano cómo se ha utilizado la asistencia y qué aspectos pueden reforzarse. Vecinos del sector compartieron su experiencia al recibir la ayuda y destacaron que las transferencias monetarias les dieron margen para sostener la alimentación de sus hijos, atender requerimientos urgentes y evitar gastos imprevistos que pudieran agravar su situación.
Una alianza que deja avances visibles
Además de la entrega de recursos, el proceso incluyó acompañamiento social y pedagógico. La Secretaría de Desarrollo Económico, la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático y las Juntas de Acción Comunal desarrollaron jornadas comunitarias en nutrición, hábitos saludables y administración de ingresos. Estas actividades fueron fundamentales para orientar a los hogares sobre cómo priorizar compras y cómo enfrentar las semanas posteriores a la emergencia con mayor organización.
En la reunión oficial realizada en la Alcaldía, se revisaron los avances, las cifras y los próximos pasos del programa. El alcalde y el director del PMA analizaron el desempeño general de la estrategia y la posibilidad de mantener o ampliar acciones de apoyo en los meses siguientes. La articulación entre entidades permitió establecer un modelo de respuesta que combina ayuda internacional, gestión distrital y participación comunitaria.
Hogares que sienten el impacto positivo del apoyo
El impacto de las transferencias se refleja en la estabilidad que han recuperado los barrios priorizados. En San Fernando y El Pando, varias familias destacaron que el programa les permitió mantener un consumo alimentario adecuado aun en momentos en que sus ingresos disminuyeron por el daño a viviendas o la pérdida de enseres. El sistema flexible evitó la rigidez de otros modelos y facilitó que cada hogar administrara sus recursos de acuerdo con su realidad.
Los testimonios recogidos durante la visita resaltan un avance que no se limita a cifras. Muchas familias recuperaron parte de su normalidad, lograron ajustarse al periodo posterior a las lluvias y mejoraron su capacidad para atender necesidades básicas mientras continúa la recuperación.
Una experiencia que fortalece la respuesta ante emergencias
La jornada dejó en evidencia que la cooperación entre el PMA y el Distrito ha sido decisiva para atender con eficacia una emergencia que afectó a miles de personas. El trabajo articulado permitió implementar un sistema ágil, verificable y útil para los hogares vulnerables. También dejó aprendizajes valiosos sobre cómo actuar en situaciones climáticas adversas y cómo integrar la asistencia económica con orientación social.
El seguimiento realizado durante la visita permitió identificar aspectos que pueden reforzarse en los próximos ciclos y confirmó que el apoyo continuará mientras los hogares afectados alcanzan mayor estabilidad.
Una ruta que sigue avanzando
La asistencia alimentaria entregada desde octubre demuestra que la recuperación sí progresa. Las transferencias, el acompañamiento y el trabajo conjunto han generado un cambio concreto en la vida de 1.509 personas.