Víctor Hernández Eugenio, CEO de Smart Energy, denunció que varios proyectos solares ya terminados continúan sin entrar en operación, mientras en la Costa Caribe miles de familias siguen asfixiadas por las altas tarifas de energía y las promesas de alivio siguen sin aparecer.
Mientras en barrios de Santa Marta y diferentes municipios del Caribe la gente sigue haciendo cuentas para decidir entre pagar la factura o completar el mercado, una nueva denuncia comenzó a sacudir con fuerza a Air-e y especialmente al Magdalena. Esta vez el señalamiento no llegó desde dirigentes políticos ni desde líderes comunales cansados del servicio, salió desde el mismo sector energético y terminó encendiendo otra tormenta alrededor de la empresa.
Víctor Miguel Hernández Eugenio, CEO de Smart Energy, aseguró en un video difundido en redes sociales que existen proyectos solares completamente terminados que todavía no han podido arrancar operaciones en la región Caribe, pese a que ya estarían listos para entrar en funcionamiento.
Según explicó el empresario, mientras miles de usuarios buscan desesperadamente cómo bajar el costo de la energía, iniciativas que podrían ayudar a aliviar la presión sobre el sistema siguen detenidas, atrapadas en procesos y decisiones que hoy mantienen frenada parte de la generación limpia en la Costa.
La denuncia rápidamente comenzó a circular en redes sociales y volvió a poner el nombre de Air-e en el centro de las críticas, especialmente en un momento en el que el malestar por las tarifas elevadas sigue creciendo en Magdalena, Atlántico y La Guajira.
Proyectos terminados, aunque siguen sin avanzar
Las declaraciones de Hernández Eugenio tocaron una de las heridas más delicadas que hoy tiene el Caribe colombiano, el alto costo de la energía y la falta de soluciones reales para miles de familias que sienten que cada mes la factura llega más pesada.
El CEO de Smart Energy sostuvo que existen proyectos solares ya desarrollados y preparados para operar, aunque todavía no reciben autorización para comenzar a funcionar, una situación que genera todavía más molestia porque durante meses el país ha escuchado anuncios sobre transición energética, energías renovables y reducción de tarifas.
La polémica crece porque la región Caribe aparece constantemente en los discursos oficiales como una de las grandes apuestas para el desarrollo de energía solar en Colombia, gracias a las condiciones climáticas y al potencial natural que tiene esta zona del país.
Sin embargo, mientras desde distintos sectores se habla de acelerar la transición energética, desde el sector privado empiezan a aparecer denuncias que muestran una realidad completamente distinta, proyectos listos, inversiones ejecutadas y usuarios esperando soluciones que no terminan de llegar.
Las declaraciones del empresario además dejaron flotando una pregunta incómoda entre usuarios y empresarios del sector, cómo es posible que existan iniciativas solares terminadas mientras millones de personas continúan pagando algunas de las tarifas más costosas del país.
Luis Guillermo Rubio queda bajo presión
Ante la denuncia las miradas comenzaron a dirigirse especialmente hacia Luis Guillermo Rubio, por ser el gerente en Magdalena, uno de los departamentos donde más fuerte se siente el impacto de las altas tarifas.
En Santa Marta y otros municipios del departamento el descontento contra Air-e lleva meses creciendo, comerciantes aseguran que los cobros están golpeando sus negocios, mientras numerosas familias denuncian que cada mes resulta más difícil sostener el pago del servicio.
Por eso las declaraciones de Smart Energy terminaron provocando todavía más indignación, especialmente porque la energía solar ha sido presentada durante años como una de las principales alternativas para reducir costos y mejorar el panorama energético del Caribe.
En redes sociales, numerosos usuarios comenzaron a cuestionar por qué proyectos que ya estarían terminados siguen sin avanzar, mientras las facturas continúan llegando con cifras que para muchos hogares son prácticamente imposibles de sostener.
La situación además revive las dudas sobre el verdadero avance de la intervención de Air-e y sobre los resultados que hasta ahora ha dejado la administración de la empresa en la región.
La costa sigue esperando respuestas
La denuncia volvió a dejar en evidencia el desgaste que existe alrededor del servicio de energía en el Caribe colombiano, porque para miles de personas este dejó de ser un simple debate técnico y se convirtió en un problema que golpea directamente el bolsillo y la estabilidad económica de los hogares.
Cada aumento en la factura termina afectando mercados, arriendos, pequeños negocios y hasta el funcionamiento de muchas familias que sienten que viven atrapadas entre cobros elevados y promesas que nunca se cumplen.
Hasta ahora Air-e no ha entregado una respuesta oficial frente a las declaraciones hechas por Víctor Miguel Hernández Eugenio, aunque la controversia sigue creciendo y amenaza con convertirse en otro fuerte dolor de cabeza para la compañía en Magdalena y el resto de la región Caribe.
Mientras tanto, la molestia continúa aumentando en las calles y en redes sociales, porque la gente ya no solo reclama rebajas en las tarifas, ahora también exige saber qué está pasando con los proyectos que prometían convertirse en una salida para una región cansada de pagar caro por un servicio que sigue acumulando críticas todos los meses.