Los nombres de las calles nos cuentan mucho sobre la historia y cultura de la Santa Marta caracterizada por sus mercados, viaductos, calabozos y mansiones.
Muy difícilmente exista un punto en la región Caribe con más riqueza histórica y cultural que Santa Marta; una ciudad que esconde su historia bajo números.
Números que sirven para descifrar las calles que, en tiempos pasados, se referenciaban de forma diferente y se consagraron como el corazón de la ciudad.

La Calle 17, antes la Calle Mayor, hoy está llena de bares y restaurantes.
Pese a que hoy está plagada de bares, restaurantes y oficinas; hay un testimonio vivo que se consagra bajo sus paredes. Cientos de historias que vienen a conocer los visitantes.
Mercados, canales de agua, hogares de la élite criolla-española y hasta una cárcel; estuvieron a principios del siglo XVII ubicadas en el mismo Centro Histórico.
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CIUDAD COMERCIAL
Poco es el material documental que refleje el nacimiento de esta ciudad, como ‘Fiestas, faustos y duelo’ del sociólogo samario, Edgar Rey Sinning.
Que muestra la esencia de una ciudad puerto, que en Cangrejal y Cangrejalito, hoy calles 10c y 10b; vendía lo mejor de lo importado, y el más fresco pescado.
Cangrejalito hoy posee ferreterías, sastrerías y pequeños hostales.
