La perrita fue salvada por rescatistas de Nabguana, mientras temblaba de frío, hambre y miedo, aferrada a una piedra, rodeada de agua.
Las historias de abandono animal, son una de las mayores tragedias a la que día a día, le ponen la cara los rescatistas. Perros, gatos a equinos los dejan a su suerte.
Tal fue el caso del último rescate de una perrita de no más de tres meses, que fue encontrada entre unas piedras, en cercanías a una cascada en Minca.

La perrita de poco más de dos meses, estaba completamente aterrorizada.
Temblando de frío y hambre, Daniela Soto Morra y su hermano, fundadores de Nabguana, por un azar del destino o designio divino, la avistaron a lo lejos.
Su hermano, que se encontraba realizando actividades deportivas en el corregimiento, procedió a cargarla y arroparla con su camiseta.
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ENSEÑANZAS
Los rescatistas de Nabguana, conocieron que la perrita, pertenecía a un niño que se dedicaba a la venta de crispetas en el sector, junto a su madre.
Y habría sido su progenitora, la que había obligado al niño a abandonar al animal “porque se comía los huevos de la gallina”. El menor, fue obligado a obedecer.
Los casos de abandono, son una constante en Santa Marta.