Las autoridades adelantaron inspecciones en establecimientos y balnearios del sector El Curval, luego de múltiples denuncias ciudadanas por afectaciones a la tranquilidad de la comunidad.
La contaminación acústica continúa generando preocupación entre los habitantes del corregimiento de Bonda, especialmente en sectores turísticos y comerciales en los que durante los fines de semana aumentan considerablemente los niveles de ruido, situación que ha provocado múltiples denuncias de la comunidad ante las autoridades ambientales y administrativas del Distrito.
Como respuesta a esa problemática, Corpamag lideró un operativo interinstitucional en el sector El Curval, zona rural de Santa Marta, en articulación con el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental, Dadsa, la Alcaldía Distrital y la Policía Metropolitana, con el propósito de fortalecer las acciones de control frente a las afectaciones sonoras que impactan la convivencia ciudadana y la calidad de vida de los residentes.
Durante la jornada, funcionarios técnicos realizaron mediciones especializadas de calidad acústica en establecimientos comerciales y balnearios señalados por la ciudadanía por presuntamente exceder los niveles de ruido permitidos por la normatividad ambiental vigente, además de verificar posibles afectaciones relacionadas con ocupación del espacio público y alteraciones al orden comunitario.
El operativo se desarrolló como parte de los compromisos establecidos en la reciente mesa técnica de calidad acústica realizada en las instalaciones de Corpamag, encuentro en el que distintas entidades acordaron reforzar las estrategias de inspección, vigilancia y seguimiento en sectores considerados críticos dentro del Distrito de Santa Marta.
Corpamag fortalece vigilancia ambiental
El subdirector de Gestión Ambiental de Corpamag, Gustavo Pertuz Valdés, explicó que estas acciones buscan avanzar en procesos preventivos y de monitoreo para disminuir los impactos que produce la contaminación acústica sobre las comunidades, teniendo en cuenta que el exceso de ruido puede afectar el descanso, la salud y la tranquilidad de los ciudadanos.
El funcionario indicó que una de las principales dificultades frente a esta problemática radica en que el ruido no permanece limitado a un único lugar, razón por la cual se hace necesaria la articulación entre distintas autoridades para poder ejercer controles más efectivos y permanentes.
Asimismo, señaló que Corpamag viene trabajando en la construcción de un Plan de Acción de Calidad Acústica para el departamento del Magdalena, iniciativa que busca establecer herramientas de seguimiento y mecanismos de regulación que permitan enfrentar de manera más eficiente este tipo de afectaciones ambientales.
Habitantes denuncian afectaciones constantes
Mientras se realizaban las inspecciones en Bonda, residentes del sector expresaron su preocupación por los altos niveles de ruido generados en algunos establecimientos recreativos y balnearios, especialmente durante los fines de semana y temporadas de alta afluencia turística.
De acuerdo con las quejas ciudadanas, la situación ha venido alterando la tranquilidad de las familias y afectando el descanso de adultos mayores, niños y personas que habitan cerca de las zonas comerciales y turísticas del corregimiento.
El secretario de Gobierno Distrital, Camilo George Díaz, aseguró que las intervenciones responden precisamente a esas denuncias presentadas por la comunidad, señalando además que el propósito de las autoridades no es afectar el funcionamiento de los negocios ni frenar la dinámica económica del sector.
Según explicó el funcionario, las acciones están enfocadas en promover la autorregulación, el cumplimiento de las normas y el equilibrio entre la actividad comercial y el derecho de los ciudadanos a vivir en un entorno tranquilo y saludable.
Controles seguirán en otros sectores
Corpamag reiteró que este tipo de operativos continuarán desarrollándose en distintos sectores de Santa Marta y del Magdalena en los que existan reportes relacionados con contaminación sonora, teniendo en cuenta que el ruido excesivo se ha convertido en una de las problemáticas ambientales que más inconformidad genera entre las comunidades.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a propietarios de establecimientos, comerciantes y ciudadanos para que adopten prácticas responsables frente al manejo del sonido, respeten los límites establecidos en la norma y contribuyan a preservar la convivencia y el bienestar colectivo.