La Cumbre Global de Seguridad dejó un anuncio inusual: el sector empresarial estudia invertir $1.000 millones para fortalecer la lucha contra la delincuencia, una señal de confianza en la estrategia de articulación liderada por la Gobernación del Magdalena.
Las cumbres suelen terminar con fotografías y declaraciones. La realizada esta semana en el Magdalena dejó algo diferente: compromisos concretos.
La convocatoria hecha por la gobernadora Margarita Guerra reunió a la Fuerza Pública, organismos de justicia, alcaldes, gremios, empresarios y representantes de la sociedad civil alrededor de un mismo propósito: construir una estrategia conjunta para enfrentar delitos que durante años han afectado la competitividad y la tranquilidad de los magdalenenses.
El primer resultado llegó desde el sector privado.
Una apuesta que va más allá del dinero
El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, Carlos Jaramillo, anunció que el sector empresarial estudia destinar por lo menos $1.000 millones para fortalecer las acciones de seguridad y convivencia ciudadana en el departamento.
La propuesta no se limita a un aporte económico. Los empresarios también ofrecieron poner a disposición de las autoridades la información consolidada de 29.119 empresas registradas en 25 municipios, una base de datos que puede convertirse en una herramienta de apoyo para la inteligencia territorial y la planeación de acciones contra estructuras dedicadas a la extorsión y otros delitos.
El anuncio representa un cambio en la forma como el empresariado participa en la construcción de seguridad: ya no solo como un sector que reclama soluciones, sino como un aliado dispuesto a contribuir con recursos, información y coordinación institucional.
La confianza como resultado
Detrás de esa decisión hay un elemento que sobresale: la confianza.
La disposición del sector productivo para invertir recursos propios refleja el respaldo a una estrategia de articulación promovida por la gobernadora Margarita Guerra, quien desde el inicio de la cumbre insistió en que la seguridad debía construirse con la participación de todos los actores del territorio y no únicamente desde la acción de la Fuerza Pública.
Ese mensaje encontró eco entre los empresarios, que propusieron recuperar los frentes de seguridad que dieron resultados en Santa Marta, extenderlos a otros municipios y fortalecer los mecanismos de denuncia para proteger especialmente a los pequeños comerciantes afectados por la extorsión.
Un compromiso compartido
Durante la jornada también se hizo un llamado a la Fiscalía General de la Nación para fortalecer los procesos de judicialización, de manera que las capturas realizadas por la Policía y el Ejército se traduzcan en resultados sostenibles frente a delitos como el homicidio y la extorsión.
La gobernadora reiteró, además, que la administración departamental continuará fortaleciendo las capacidades institucionales para respaldar el trabajo de la Fuerza Pública y consolidar una estrategia integral de seguridad.
Un mensaje para el Magdalena
Más que la cifra anunciada, la principal conclusión de la Cumbre Global de Seguridad es el mensaje que deja para el departamento.
Cuando el sector público, los empresarios y las autoridades deciden construir una agenda común, la seguridad deja de ser una responsabilidad exclusiva del Estado y se convierte en un propósito colectivo.
Ese es, quizá, el mayor resultado de la convocatoria liderada por la gobernadora Margarita Guerra: haber logrado que diferentes sectores se sienten en la misma mesa, compartan responsabilidades y comiencen a construir una respuesta conjunta frente a uno de los desafíos más importantes que enfrenta hoy el Magdalena.